Patatas cocidas
Patatas cocidas GTRES

¿Hay algo más fácil que cocer una patata?  Pues incluso en algo tan aparentemente sencillo hay algunos trucos y consejos que merece la pena tener en cuenta para perfeccionar nuestro arte patatero.

Y poca broma, porque la patata es uno de los alimentos que más consumimos. Unos 30 kilos por pesona y año, según algunos estudios, y la verdad es que es fácil de entender: baratas, ricas y perfectas para preparar infinidad de recetas.

Efectivamente, todo el mundo sabe cocer una patata: agua hirviendo, soltar una patata, esperar y listo. Pero más allá de lo fundamental, ¿cuánto tiempo es el óptimo para cocerlas? ¿Cuáles son las mejores variedades? ¿Mejor partir de agua fría o caliente?

Las mejores variedades

Las mejores para cocer son las patatas de piel blanda pero resistente para que no se deshagan. La patata de piel roja -Red Pontiac- es de las mejores para cocer, aunque otras más fáciles de encontrar, como la Monalisa (la típica de piel amarilla y ovalada), también funcionan estupendamente al igual que otras variedades como Kennebec o Desiree.

Por cierto, para conservar las patatas lo mejor es mantenerlas en un sitio fresco y apartado de la luz para evitar que se pudran. Entre 7-10 grados sería la temperatura ideal, y aunque pueden estar a temperaturas más altas empezaran a sacar brotes antes.

El tiempo de cocción

Evidentemente, va a depender del tamaño de la patata pero, como referencia, las medianas necesitarán unos 20 minutos y las más grandes 30. Si podemos clavar un cuchillo o pincho con facilidad, sabremos que están listas.

Hay que intentar escoger todas las patatas de un tamaño similar. De esta forma conseguiremos el mismo punto de cocción en todas y evitaremos que unas estén más cocidas que otras.

Al retirarlas del agua hirviendo lo mejor es enfriarlas con agua para que el proceso de cocción pare rápidamente. Además, eso también ayudará a que sea más fácil pelarlas.

¿Peladas o sin pelar?

Auque pelar las patatas para ponerlas a cocer es algo que se hace en muchas cocinas, lo cierto es que conseguiremos un resultado mucho mejor si no les quitamos la piel. Esto hará que mantengan su sabor, sus propiedades y, de paso, evitaremos que se rompan.

También podemos hacer algunos cortes con un cuchillo para que al hervir suelten almidón y no se deshagan. Además, si hacemos los cortes muy finos en la piel luego será más fácil pelarlas.

¿Agua fría o caliente?

Si las patatas tienen tierra, las lavaremos bien antes de ponerlas a cocer. Siempre las echamos en la cazuela cuando el agua ya esté hirviendo. La sal en el agua es mejor también cuanto ya esté muy caliente o hirviendo para así no retrarar la ebullición. Hay quienes recomiendan añadur un chorrito de vinagre para que no se agrieten, pero la verdad es que no merece la pena porque puede afectar al sabor de la patata.

¿Y al microondas?

Aunque cocer patatas al microondas es un buen atajo y resulta muy cómodo y rápido, reconozcámoslo: no quedan igual. Sí, quedan muy decentes, y si vamos con prisa merece la pena, pero si no, el método clásico funciona mejor.

Si queremos hacerlas al microondas, las lavaremos y dejaremos un poco de agua para que genere vapor. Añadimos un poco de aceite, sal y pimienta, y removemos. En un recipiente apto para microondas y tapado ponemos a potencia máxima (800 o 1.000W) y vamos haciéndolas en tandas de 5 u 8 minutos -cada vez tiempos más cortos para no pasarnos- hasta comprobar que estén hechas.