El Festival de Cannes condenó, una vez más, al productor Harvey Weinstein. La encargada de hacerlo fue la actriz y directora italiana Asia Argento, quien confesó, durante la presentación del premio a mejor interpretación femenina, que fue violada por Weinstein en el mismo certamen en 1997.

"Fui violada aquí por Harvey Winstein en 1997, tenía 21 años. Este festival era su terreno de caza", comenzó Argento, que fue de las primeras intérpretes en denunciar al cineasta en octubre de 2017.

Instantes después aseguró que "Harvey Weinstein nunca será bienvenido aquí jamás" y que, como consecuencia de sus actos, será "rechazado por la comunidad del cine que le abrazó y encubrió".

Con una voz pausada y seria, Argento arremetió contra algunos asistentes de la ceremonia en el teatro Lumière: "Incluso esta noche, sentados entre vosotros, hay quienes aún deben rendir cuentas por su conducta hacia las mujeres".

"Por dicho comportamiento no perteneces a esta industria, no perteneces a ninguna industria o trabajo. Sabes quién eres. No perteneces a este sector. Pero lo más importante, sabemos quién eres, y no vamos a permitir que te salgas con la tuya más", concluyó ante un público que aplaudió efusivamente su alegato.

Weinstein era un habitual del certamen de la Costa Azul, que en 1994 vio premiada Pulp Fiction con la Palma de Oro, y en esta primera edición desde que se desvelaran sus abusos, el festival dejó claro que quería ser ejemplar.

Pese a no actualizar su código de conducta, el certamen cinematográfico francés abrió una línea telefónica para denunciar posibles delitos sexuales y repartió entre los asistentes un folleto en el que figuraba que el acoso sexual está penado con hasta tres años de prisión y 45.000 euros.