Cesárea
Un nacimiento gemelar saldado con una cesárea. GTRES

 Las cesáreas no planificadas que se practican en los hospitales de España aumentan 6,3 puntos entre las 23:00 y las 04:00 horas, y pueden perjudicar la salud de los bebés, según un estudio del Centro de Investigación en Economía y Salud (CRES) de la Universidad Pompeu Fabra (UPF).

Según el informe, el incremento de cesáreas no planificadas en la franja nocturna "tiene relación con los incentivos de los médicos en cuanto al tiempo libre y el sistema de turnos de trabajo en los hospitales públicos".

El estudio, que publica el Journal of Health Economics, aporta pruebas de un vínculo causal entre las cesáreas no planificadas y la salud del recién nacido a partir del análisis de 6.163 nacimientos en hospitales públicos de diferentes comunidades autónomas.

Durante el año 2013, en los países de la OCDE aproximadamente 1 de cada 4 nacimientos implicaron una cesárea, mientras que en 2000, la cifra era de 1 de cada 5. Según el informe de la UPF, este aumento se ha asociado a mayores complicaciones y mayor mortalidad y morbilidad materna e infantil, en comparación con los nacimientos vaginales.

El estudio ha sido elaborado por Ana Maria Costa-Ramón y Ana Rodríguez-González, doctorandas del Departamento de Economía y Empresa de la UPF, y Miquel Serra-Burriel y Carlos Campillo-Artero, vinculados también a la Universidad de Barcelona y al Servicio de Salud de las Islas Baleares, respectivamente.

Para los autores del estudio, sus resultados "sugieren que los médicos pueden ser menos tolerantes a la progresión natural del parto y que los incentivos relacionados con el tiempo libre son muy importantes, y los médicos están más predispuestos a realizar procedimientos que aceleran el parto".

Así, creen que sería necesario revisar los incentivos creados por la estructura de turnos y las largas horas de trabajo de los médicos en los hospitales públicos, a fin de reducir intervenciones evitables", proponen.

Un impacto negativo en la salud del bebé

El estudio también sugiere que "las cesáreas no indicadas médicamente pueden tener un impacto negativo y significativo en la salud del recién nacido, tal como se mide con las puntuaciones del test de Apgar" (examen rápido que se hace a los recién nacidos).

Según el estudio, las cesáreas conducen a una disminución de aproximadamente un punto en las puntuaciones del test de Apgar hechos los minutos 1 y 5 después del nacimiento (las puntuaciones medias de Apgar al minuto 1 y en el minuto 5 son de 8,9 y 9,8, respectivamente).

Constata además que los bebés nacidos por cesárea tienen mayor probabilidad de tener una puntuación de Apgar más baja. Diversos estudios previos encuentran que personas con puntuaciones de Apgar entre 7 u 8 tienen, a largo plazo, más probabilidades de abandonar o repetir curso.

El trabajo también advierte de que "eliminar las cesáreas evitables conllevaría un ahorro notable para el sistema de salud público y permitiría aumentar la plantilla de médicos".

Teniendo en cuenta que el coste medio de una cesárea es de 1.692 euros más elevado que un parto vaginal, al reducirlas, los hospitales de la muestra podrían conseguir bajar costes en alrededor de 675.000 euros.

Aplicando esta lógica para todos los nacimientos en los hospitales públicos de España, supondría un ahorro de más de 47 millones para el sistema sanitario público, una cifra que, teniendo en cuenta el salario medio de un médico especialista (45.970 euros) y el número total de hospitales públicos en España (453), permitiría que cada hospital contratara más de dos médicos adicionales.