Fotografía sobre el cuadro de Pinazo: Salida de Misa en Godella, 1890
Fotografía sobre el cuadro de Pinazo: Salida de Misa en Godella, 1890 EUROPA PRESS

Así lo ha manifestado este miércoles el comisario Josep Salvador, durante la presentación de 'El espíritu de una época: Ignacio Pinazo en la Colección del IVAM', junto al director del museo, José Miguel G. Cortés. El recorrido expositivo ocupa toda la Sala Pinazo del museo, con más de 200 pinturas, tablas y dibujos de Pinazo de entre las 500 obras del creador que el IVAM tiene entre sus fondos.

La muestra, que se inaugura este miércoles y que, por el momento, no tiene fecha de cierre, responde a la visión naturalista e impresionista de Pinazo que, "alejado del estilo más academicista", busca "romper moldes y crear nuevos caminos". En estas creaciones se observa su faceta "más libre", a la búsqueda de "una nueva sensibilidad moderna", aludiendo a factores temporales y espaciales.

Aunque las primeras obras de Ignacio Pinazo son de corte academicista, pronto comienza una línea pictórica propia que enraíza con el impresionismo, donde abunda los temas familiares y las escenas de la vida cotidiana, con un particular énfasis en la definición del espacio mediante el tratamiento del color y de los juegos de luces y sombras.

El primer espacio de la exposición 'El análisis de la forma' se caracteriza por el aspecto "inacabado" de la obra y el trazo caligráfico alcanzado tras un proceso de reducción y síntesis. En este sentido, el comisario ha explicado que Pinazo buscaba crear algo "más auténtico, más real y más vital". Su intención, que su pintura reflejara el "paso del tiempo".

La segunda sección 'Innovación y autonomía' presenta tanto elementos rurales como urbanos de València. Las manchas humanas en el paisaje otorgan un halo de "misterio" alrededor de los temas que plantea, siempre a la búsqueda de la luz, ha apuntado Josep Salvador.

Bajo el epígrafe 'Emancipación e inconformismo social', se aprecia al Pinazo "más comprometido" que incorpora en sus obras a la gente de la calle y lo que pasa en el día a día. La obsesión de Pinazo por encontrar la mejor forma de plasmar el sentimiento de cada pintura le llevó a mantener una independencia y aislamiento en València y en su casa en Godella.

En sus retratos de la época se ve un corte más clasicista, mientras en los paisajes y escenas populares surge el Pinazo más innovador, abriendo paso a la puntura del siglo XX.

Por último, en el apartado 'La vida en la calle' muestra el interés de Pinazo por la pintura costumbrista y, sobre todo, por el realismo y la pintura de paisaje que representaban las corrientes artísticas más avanzadas. En estos cuadros se reflejan los cambios que vivió la ciudad de València en este período, paisajes marítimos poblados de personas y la "vitalidad de las fiestas populares en la calle" como las 'mascleataes', el corpus o los carnavales. Su objetivo era transmitir "un momento vibrante" a través de una pintura "muy suelta", ha comentado Salvador.

La exposición también incluye trabajos de otros autores de la colección del museo que ayudan a entender el estilo personal de Pinazo. Entre ellos destacan las obras de Esteban Vicente por su contribución a la nueva construcción del paisaje basada en los juegos cromáticos, de Joaquín Sorolla por su estudio de la luz, Ernest J. Bellocq y Lewis Hine por su temática inconformista, así como Mompó (Manuel Hernández Mompó) y Pascual Pérez Rodríguez por sus visiones urbanas.

"MÁS ALLÁ DE LA SUPERFICIE"

"Pinazo fue un artista valiente y con coraje que no quiso instalarse en el academicismo de la pintura burguesa. Con su inquietud, su deseo de innovar y romper costuras consiguió ampliar el concepto del arte", ha destacado por su parte el director del IVAM.

Cortés ha invitado así a los visitantes a "detenerse a mirar más allá de la superficie" y aprender de Pinazo a mirar con "tranquilidad y sosiego" el "eje fundamental" de las cosas.

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