Lo que más le gusta a Cristina Pedroche (además de comer bien, el yoga y David Muñoz) es presentar programas de televisión, pero no cierra "las puertas a nada". Lo resume en que quiere "trabajar y trabajar".

Cuando no 'zapea' en LaSexta, está en Londres con su marido perfeccionando la carta del restaurante StreetXO, debutando en el cine con Santiago Segura (Sin rodeos) o calzándose unas sandalias Ipanema para dar la bienvenida al verano.

La firma brasileña confía nuevamente en la joven vallecana como su embajadora en España y ahora, tanto ella como la modelo Gisele Bündchen, pueden presumir de ser las únicas que han conseguido repetir dos temporadas.

Verano cerca e imagino que ya habrá algún destino en el aire para las vacaciones.
Estaremos en Londres, pero dos semanitas sí que me gustaría para, desconectar y resetear a David para ponerle a cero. Luego se viene con ideas para abrir 100 restaurantes en todo el mundo.

Un clásico: ¿playa o montaña?
Siempre he sido de ir a la playa y no hacer nada, pero desde que fui a Pekín Express como que la vena aventurera se despertó en mí. Me gusta el movimiento y, sobre todo, comer bien. A veces, en los sitios de playa no se come muy bien y además quiero conocer otras culturas.

Años formando parte de 'Zapeando', ¿no apetece un cambio?
Nunca hay que abandonar un éxito y el programa lo es. Zapeando es un buque insignia de LaSexta y me iré cuando se acabe el programa. Igual que he hecho con otros espacios en los que he estado y en los que he creído. Las audiencias demuestran a diario que la gente lo sigue.

¿Y si saliera otra cosa?
Trataré de compaginarlo como he hecho todos estos años.

"Culo cartón, payasa, anoréxica, horrenda"… Son algunos de los insultos que encuentro en los comentarios de tus fotos en Instagram.
Me da igual, me dolería que me insultara mi madre, mi marido o una amiga. No me afecta que lo haga alguien que no sé quien es, que no me conoce y que lo que escribe no tiene ninguna base. Soy bastante más fuerte.

¿No lees lo que te escriben?
Todo. Sí dejo de leer los comentarios por los haters, me voy a perder historias maravillosas de gente que me parece muy especial. Cuando veo que se empiezan a pelear entre ellos o que publicitan cosas, borro los comentarios. Mi cuenta de Instagram no es para eso.

También está la opción de bloquear.
No, porque es un seguidor más.

¿Se puede hacer algo para regular el 'ciberbullying'?
No lo tengo que hacer yo. Depende de los responsables de Twitter, Instagram y Facebook que son quienes tienen que controlar eso. A mí, en concreto, me da igual. Seguramente, pensarán lo mismo Pilar Rubio, Sara Carbonero o Paula Echevarría. Son maravillosas y tienen una vida muy completa, un trabajo que les fascina y una familia que les quiere como para que les puedan afectar cuatro comentarios.

Diría que más de cuatro.
No, en el fondo son cuatro, lo que pasa es que hacen ruido, pero no son tantos. Lo que me preocupa es de cara a la gente más joven. Que las redes sociales se conviertan en una plataforma para hacer bullying.

Practicar yoga, ¿te ha cambiado?
Soy otra persona. Me conozco mucho más y sé donde están mis límites. Lo que me afecta y lo que no. Es muy bonito, la verdad. Físicamente está muy bien porque se traduce en salud: a mí antes me dolía mucho la espalda.

Viernes con @soy_yogi 🧘🏽‍♀️🙏🧘🏻‍♀️ ¡Feliz día a todos!❤️💃🏽

Una publicación compartida de cristipedroche (@cristipedroche) el13 Abr, 2018 a las 4:00 PDT

Has comentado que a nivel psicológico te está sirviendo para momentos en los que estás de bajón.
Mucho, pero para no llegar a que me dé ese bajón. Cuando noto que estoy muy agobiada y estresada, me tomo cinco minutos, respiro, dejo que fluya el aire, medito…

¿Cuánto tiempo llevas con Maite Aguirre, más conocida como Soy Yogi?
Año y medio. Parece ya una relación (risas).

Desde luego, pasáis mucho tiempo juntas.
Doy clases de hasta tres horas, dos o tres días a la semana. En mis ratos libres también me meto mucha caña. Si hay una postura que ella me enseña y que, por lo que sea, no me sale bien, por la noche practico y practico hasta conseguirlo.

¿Qué postura te está costando más?
Hacer el pino de toda la vida, apoyada en las palmas de las manos y sin pared.

¿Siempre has tenido tanta flexibilidad?
No tenía nada y es verdad que cada vez voy teniendo más, pero llega antes la fuerza. Cuesta bastante, pero poquito a poquito. Todavía no consigo ponerme la pierna ponerme la pierna por detrás de la cabeza, pero llegará.

Cuando abristeis el restaurante Street XO en Londres una periodista local dijo que "algunos platos parecían comida de gatos".
Sí, hace año y medio. En cuanto a las críticas, unas serán buenas y otras malas, pero lo importante es ser los mejores cada día. David es maravilloso, su cabeza es privilegiada y tiene un gusto excepcional.

Amor incondicional...
No es porque lo diga yo, David es el mejor chef del mundo y lo demuestra cada día. Perfectamente, podría haberse olvidado un poco más de Londres y vamos todos los fines de semana para hacer correcciones y que los platos estén mejor. Hay chefs que abren un restaurante y el menú es el mismo todo el año. En cambio, él ha modificado en el año y medio que llevamos abiertos, unas ochos veces la carta. Eso quiere decir que quiere ser el mejor.

Today Diverxo, tomorrow London!!! Vamosssssss !!!!! ❌⭕️🐽⚡️

Una publicación compartida de Dabiz Muñoz (@dabizdiverxo) el7 Abr, 2018 a las 12:52 PDT

David, ¿sigue manteniendo la esencia que lo hacía único?
Es perfección. Londres es una ciudad muy difícil gastronómicamente y desde que abrimos se cierra mínimo un restaurante al mes. Es una ciudad muy suya en la que no gusta la gente de fuera, se protegen. No es que David no encuentre el concepto sino que está perfeccionandolo para que cada vez sea mejor.

En la carta triunfan las 'croquetas de la Pedroche' y he escuchado algo de unos huevos.
Sí, un coctail: 'Los huevos de la Pedroche'. Todavía estamos pensando en cómo será, no es que yo ahora vaya a ser 'Pedrochechef'. Cada uno hace lo suyo. Le explico a David cómo lo quiero y él se encarga de hacerlo rico.

¿Algún plato que a David se le resista?
No le sale nada mal. Hasta sus lentejas son de llorar. Todo lo que hace sabe distinto, hasta un sandwich mixto hecho por él sabe a tres estrellas.

Fines de semana en Londres, 'Zapeando', embajadora de marcas de moda, rodaje con Santiago Segura… No sé cómo te cunden tanto las horas del día.
Hay que estirarlas.

¿No duermes?
A veces, hasta ocho horas. Me he metido en esta rutina que me fascina y cuando algo te gusta tanto, no lo ves ni como un trabajo.

¿Te siguen confundiendo con la presentadora Lara Álvarez (Supervivientes)?
Algún comentario se ha hecho, pero me confunden más con Chenoa. Que me comparen con Lara Álvarez me parece bastante bien porque es una chica súper guapa.