Gasolinera
Una mujer reposta gasolina en una estación de servicio. EUROPA PRESS

Si hace unos años el 70% del parque automovilístico eran vehículos diésel, en 2017 los motores de gasóleo ya son menos de la mitad y los de gasolina representan más del 51%, según los datos que maneja la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).

Hace una década los coches diésel consiguieron muchos seguidores gracias en parte a que el precio del gasoil era más bajo que la gasolina. Pero el estallido del escándalo Dieselgate para defraudar con la cantidad de emisiones destapado en 2015 por la Agencia de Protección Medioambiental de Estados Unidos supuso un importante varapalo para el mercado.

Ejemplares en PDF de MiBolsilloLa OCU añade más causas para justificar el descenso de las ventas de estos motores: el mayor precio de las averías de los sistemas anticontaminación, la generalización de los motores de gasolina de poco cilindrada y bajo consumo o la llegada de los motores más ecológicos y respetuosos con el medio ambiente a precios más asequibles.

Tal y como recoge el informe Mejor sin diésel. Medidas fiscales para mejorar la calidad del aire elaborado en marzo por Ecologistas en Acción, "uno de los principales contaminantes atmosféricos es el dióxido de nitrógeno (NO2 ) que proviene en su mayor parte de las emisiones provocadas por el tráfico rodado, sobre todo por los vehículos diésel. A pesar de lo cual en Europa, los vehículos diésel han sido los más vendidos durante más de una década, por lo que nuestro parque móvil es muy contaminante". Y continúa: "El tráfico rodado es responsable de hasta el 80% de los óxidos de nitrógeno en las principales ciudades y áreas metropolitanas españolas, y los vehículos diésel son responsables del 80 % de esas emisiones, debido a la forma de combustión de estos motores".

Para aminorar la contaminación que causa el gasoil, compañías como Repsol, Cepsa, Galp o BP comercializan bajo diferentes marcas Adblue, un compuesto químico a base de urea que consigue reducir la emisión de dióxido de nitrógeno de los motores diésel de última generación.

Tanto por razones económicas como por motivos de responsabilidad medioambiental, los consumidores cada vez consideran más la opción de comprar un vehículo híbrido o eléctrico. Según los datos de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), las ventas de vehículos puramente eléctricos durante el primer cuatrimestre de este año aumentaron un 120% respecto al mismo periodo de 2017. En cifras, si entre enero y abril de 2018 se vendieron 3.570 coches que usan la electricidad para moverse, el año pasado fueron 1.623 en el mismo periodo. Y en todo 2017 se matricularon 8.645 automóviles eléctricos y 55.741 híbridos.

Según valora la OCU, "a pesar del aumento de cifras, estas siguen siendo muy bajas comparadas con el total de coches matriculados en 2017, que llega a 1.234.931 (un 7,7% más que en 2016). No hay que olvidar que los usuarios encuentran todavía un problema serio en su elevado precio, y en el caso de los eléctricos en su poca autonomía y en la escasez de puntos de recarga disponibles".

"Hay que tener en cuenta que una parte importante de los automóviles eléctricos se matriculan por parte de empresas o de compañías de coches compartidos, por lo que la penetración de este tipo de vehículos dentro de los particulares es aún muy pequeña", añaden. Los modelos más vendidos son el Renault Zoe, el Nissan Leaf y el BMW i3.

¿Dónde repostar más barato?

Aún así, como la mayoría de los mortales continúa con un coche que se mueve con gasolina o gasóleo, la OCU cuenta con un comparador de precios de los carburantes en todas las provincias de España. Según los datos recabados por sus técnicos, la idferencia de llenar el depósito en una u otra estación dentro de la misma ciudad puede ascender al 22,5%, como por ejemplo en Barcelona. En otras ciudades esta diferencia se atenúa pero continúa siendo importante para el bolsillo de los consumidores.

Especialmente después de los últimos picos registrados en el precio de los carburantes durante el mes de mayo. En estos primeros cinco meses de 2018, el precio del litro de la sin plomo 95 ha pasado de 1,27 euros en enero a 1,31 euros por litro en este mes de mayo. En cuanto al gasóleo, comenzó el año en 1,18 euros el litro y en el mes de mayo ha subido a 1,21 euros el litro. Unas tarifas que son las más caras de los últimos tres años y que en consecuencia han aumentado entre un 19 y un 29 por ciento el coste medio de llenar el depósito en España desde sus mínimos más recientes.

Otras formas de ahorrar en carburante es cuidar nuestra conducción. Usar el acelerador con suavidad, evitar los cambios de marcha por encima de las mil revoluciones por minuto, utilizar el freno a motor para reducir velocidad o circular a marchas cortas son algunos de los consejos de la OCU. Además, planificar el viaje, poner a punto la presión de los neumáticos, no abusar del aire acondicionado, evitar el regulador de velocidad en tramos con  pendientes y emplearlo en viajes largos son otras pautas que te harán rebajar el consumo medio de gasolina.

Gasolineras más baratas, según la OCU