Así, el portavoz de PLIS, Julián Ruiz-Bravo, expondrá, este jueves, ante la Comisión de Educación del Parlament, su posición sobre este pacto educativo y sostendrá que "una ley educativa balear basada en el mismo empeorará la formación de los alumnos".

Según argumentan, la profesión docente tiene "como principal objetivo no formar buenos ciudadanos sino formar buenos estudiantes", ya que "formando buenos estudiantes se consigue también buenos ciudadanos", en cambio, si se obsesionan con formar buenos ciudadanos, como hace este Pacte, no se logrará ni una cosa ni otra".

Los defectos del documento son, a juicio de PLIS, "el excesivo"2 peso dado a la socioeducación, que convierte los centros en "plataformas de experimentación social"; la creación de consejos socioeducativos "intervencionistas" y el desembarco en centros del tercer sector.

Además, también critican la usurpación a favor de la administración de la gestión del tiempo libre de los alumnos; la "ausencia de responsabilidad" de los equipos docentes por los resultados de los alumnos; el "corporativismo" que impide la publicación de los resultados de las evaluaciones externas y la inmersión lingüística obligatoria.

Así, las propuestas de PLIS son "el rescate de la enseñanza, es decir, de la formación humanística y científica; autonomía y responsabilidad de directores y equipos docentes; atención a los resultados de los alumnos como base de la responsabilidad docente; evaluaciones externas nacionales y censales (no necesariamente con efectos de reválida); la publicidad de las mismas; la consideración de la lengua materna como instrumento fundamental de aprendizaje y la libre elección de lengua.

Además, PLIS ha adelantado que explicará a los diputados de que un pacto educativo balear, "sin un pacto estatal previo", será "trabajo perdido y fuente de futuros conflictos legales".