La productora estadounidense de 'Cometas en el cielo', basada en el best seller de 2003 del escritor Jaled Hoseini, un afgano afincado en Estados Unidos, tuvo que sacar del país a sus tres jóvenes actores al año pasado antes del estreno de la película, para protegerles de posibles represalias.

Paramount Vantage publicó la película el mes pasado, después de retrasos debidos a las medidas extraordinarias dirigidas a calmar las preocupaciones sobre el retrato de la violación de un chico y otras escenas de conflicto entre las tribus Pashtun y Hazara.

Las protestas surgieron el año pasado después de que copias pirata de otra película, 'The Kabul Express', considerada como anti-Hazara, lograra llegar a este país multi étnico que lucha por recuperarse después de décadas de invasiones y guerra civil.

El gobierno afgano, cuyo poder no se extiende mucho más allá de las ciudades principales, prohibió después la película, poniendo por las nubes los precios de las copias pirata.

'De acuerdo a la instrucción del Ministerio de Información y Cultura, la exhibición e importación de 'Cometas en el cielo' se han prohibido', dijo el lunes a Reuters Latif Ahmadi, responsable de la empresa estatal Cine Afgano.

'Debido a que algunas de sus escenas son cuestionables e inaceptables para algunas personas y afectarían sensibilidades y podrían causar problemas para el Gobierno y el pueblo', añadió.

'Cometas en el cielo' describe la sociedad afgana a lo largo de tres décadas, desde antes de la invasión soviética hasta el surgimiento de los talibanes, centrándose en la amistad entre Amir, el hijo de un acaudalado Pashtun, y Hasan, un Hazara hijo del sirviente del padre de Amir.

En una polémica escena, Hasan es violado en un callejón por un matón Pashtun. Un tercer personaje, Sohrab, es forzado más tarde a realizar una danza erótica por un oficial talibán corrupto.

Ahmad Jaan Mahmoodzada, padre de Ahmad Jan Mahmuzada, que interpreta a Hasan, ha dicho en entrevistas a medios de comunicación que no fue informado de la escena de la violación hasta justo antes de que se rodara.

Los productores lo niegan, asegurando que se le habló sobre la escena con antelación y él aceptó. Esta escena se considera incendiaria y anti islámica en la sociedad afgana.

/Por Sayed Salahuddin/