Jeringuilla
Imagen de archivo de una jeringuilla. GTRES

Una inyección podría algún día revertir la aterosclerosis, según una investigación emergente presentada en 'Vascular Discovery: From Genes to Medicine Scientific Sessions 2018', un evento de intercambio global de los últimos avances en biología vascular para investigadores y médicos, que se celebra este año en San Francisco, Estados Unidos, hasta el sábado.

Otros enfoques de tratamiento para la aterosclerosis, que pueden estrechar los vasos sanguíneos y las arterias en todo el cuerpo, incluyen cirugía de derivación y colocación de stent, pero ninguno revierte la enfermedad y cada uno puede causar daños a la pared del vaso, afirma.

"Nuestro objetivo era desarrollar una nueva terapia no invasiva, no quirúrgica, para detener y revertir la enfermedad centrándonos realmente en la pared del vaso con nanofibras basadas en péptidos desarrollados en el laboratorio", dice Mansukhani. Las diminutas fibras contenían partículas que ayudaron a eliminar los depósitos de colesterol de la placa en las paredes arteriales.

¿Qué es la aterosclerosis?

La aterosclerosis  se caracteriza por un estrechamiento de las arterias y los vasos sanguíneos causado por la acumulación de una sustancia dura y cerosa llamada placa, que es rica en colesterol.

Se emplean medicamentos como las estatinas para controlar las lipoproteínas de baja densidad (LDL), el llamado colesterol malo y así disminuir la "carga de placa", explica el autor principal del estudio, Neel A. Mansukhani, cirujano vascular integrado en la Escuela de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern, en Chicago, Estados Unidos."Pero no se ha demostrado que las estatinas reviertan la enfermedad", añade Mansukhani.

Nanofibras modificadas

Los científicos sintetizaron nanofibras de anhídrido peptídico auto-ensamblables que se centraron en las áreas de la placa y podrían administrarse mediante inyección intravenosa. Es importante destacar que estas nanofibras sintéticamente modificadas contenían una secuencia de aminoácidos que promueve la disolución del colesterol.

Para probar el concepto, se modificaron genéticamente ratones para desarrollar rápidamente aterosclerosis, luego se les alimentó con dietas ricas en grasa durante 14 semanas y después recibieron inyecciones quincenales del péptido anfófilo nanofibra o solución salina durante ocho semanas. "Fue importante que pudiéramos lograr resultados reproducibles en este modelo en el laboratorio, así que primero queríamos confirmar que la terapia en realidad se centraba en áreas de aterosclerosis", dice Mansukhani.

Utilizaron técnicas de imagen (microscopía fluorescente y cuantificación de píxeles) para determinar la dosis, concentración, duración de unión y biodistribución óptimas y descubrieron que podían observar el efecto después de 24 horas, y tras entre 48 a 72 horas la nanofibra se disiparía y se eliminaría en 7 a 10 días.

Tras ocho semanas de tratamiento, el área de placa en las arterias de los roedores machos se redujo en un 11% y en los ratones hembra en un 9%.

Los resultados "demuestran que una nueva nanofibra dirigida se une específicamente a las lesiones ateroscleróticas y reduce la carga de la placa después de una corta duración del tratamiento", resume Mansukhani, quien señala, sin embargo, que esto es una investigación preliminar y se necesitan más estudios antes de que este enfoque pueda probarse en humanos.