Un espontáneo, ataviado con un pañuelo rojo en la cabeza y mochila, ha salido del lateral izquierdo del escenario en plena actuación de SuRie, la representante de Reino Unido en Eurovisión, le ha quitado el micro a la cantante y ha dicho algunas palabras que no se han entendido.

Inmediatamente varios efectivos de seguridad se han echado sobre el individuo y lo han reducido, tanto en el recinto como en televisión muy poca gente ha reparado en ello porque SuRie se ha repuesto muy bien y ha seguido cantando como si nada.

En un comunicado, la EBU (European Broadcasting Union), explicó que el espontáneo estaba en custodia policial.

Tal y como ocurrió con la invasión que sufrió el español Daniel Diges en 2010, a SuRie se le ofreció repetir su actuación, pero ella rechazó el ofrecimiento, ya que ella y su equipo están "muy orgullosos de su actuación y han decidido que no hay ninguna razón para interpretarla de nuevo".

Tras el percance, Reino Unido, que estaba entre los últimos en las listas de las casas de apuestas, escaló hasta el undécimo puesto en la lista de favoritos, que encabezan Chipre e Israel.