Patrick Mondiano recibe el Nobel de Literatura
El escritor francés Patrick Mondiano recogiendo el premio Nobel de Literatura en 2014. EFE

Tras las filtraciones sobre supuestos abusos sexuales que ha sacudido a la Academia Sueca -una crisis histórica que ha aplazado la concesión del Premio Nobel de Literatura de este año a 2019-, ya son cuatro de sus miembros quienes han confirmado por escrito su deseo de dejar de pertenecer definitivamente a la institución.

A las renuncias ya conocidas de Klas Östergren y Sara Stridsberg se han sumado desde este lunes las de Lotta Lotass y Kerstin Ekman, que -como los dos primeros- han abjurado del organismo mediante sendas cartas.

Aún restan cuatro académicos que en un primer momento también mostraron su intención de abandonar la insitución, pero en su caso aún no lo han expresado por escrito, requisito indispensable para oficializar su salida. El plazo impuesto por la Academia a estos cuatro académicos es hasta septiembre, pretendiendo elegir a sus sustitutos antes de final de año.

La salida de miembros de la academia era hasta hace poco simbólica, ya que la membresía era vitalicia. Sin embargo, y a raíz de esta crisis, el rey Carlos XVI Gustavo, su máximo protector, impulsó una reforma de los estatutos para permitir las renuncias voluntarias y sus correspondientes reemplazos.

Crónica de un escándalo

El escándalo estalló en noviembre pasado, cuando un diario publicó la denuncia anónima de 18 mujeres por abusos y vejaciones contra el artista Jean-Claude Arnault, vinculado a la academia a través de su club literario y esposo de una de sus miembros, Katarina Frostenson.

La academia cesó todo contacto con Arnault y encargó una auditoría sobre sus relaciones con la institución. No obstante, desacuerdos internos provocaron renuncias, diversas acusaciones y las salidas, entre otros, de la secretaria, Sara Danius, y de la propia Frostenson. Hace tres semanas, la Academia Sueca decidió publicar la auditoría y entregarla a las autoridades.

Aunque el informe descarta que Arnault haya influido en decisiones sobre premios o ayudas, el apoyo económico recibido incumple las reglas de imparcialidad al ser su esposa copropietaria de la sociedad que controla el club. Por si fuera poco, confirma que la confidencialidad sobre el ganador del Nobel fue violada en varias ocasiones.

La institución decidió el pasado viernes, por primera vez en siete décadas, no otorgar el Nobel de Literatura y aplazar el fallo al año que viene, lo que implica que el próximo año se otorgarán dos premios, el de 2018 y el de 2019.

Para justificar esa histórica resolución aludió a la pérdida de confianza del mundo exterior y a su propio "debilitamiento", ya que ahora consta solo de diez miembros, dos menos de los necesarios para tomar decisiones como las relativas al Nobel.