Familia real
Imagen del rey Felipe VI, junto a la reina Letizia, la reina Sofía, la princesa Leonor y la infanta Sofía, el pasado 8 de abril. GTRES

La Casa del Rey ha divulgado este viernes los regalos institucionales recibidos por los miembros de la familia real el año pasado, un total de 429 obsequios de mandatarios extranjeros, administraciones públicas o entidades de diferentes ámbitos. Entre ellos, figura un rifle artesanal jordano, una espada, un laúd, una bicicleta plegable, unas alpargatas e incluso una estación meteorológica de lujo.

En la página web de Zarzuela puede verse la relación completa de los regalos, que en su mayoría tuvieron como destinatarios a Felipe VI (194), a la reina Letizia (79), a ambos (107) y, en menor medida, a sus hijas Leonor y Sofía y a los reyes Juan Carlos y Sofía.

Es el tercer año que el Palacio de la Zarzuela publica la relación de obsequios recibidos en actividades oficiales en virtud del compromiso que se marcó don Felipe al llegar al trono de garantizar la transparencia y la ejemplaridad de la Corona.

En 2105, se contabilizaron 326 presentes, cifra que aumentó hasta los 378 en el curso siguiente. El pasado año se registró un incremento "por el mayor número de actos incluidos en la agenda" de los miembros de la familia real, según Zarzuela.

Libros, cuadros... y hasta un rifle jordano

Los regalos más habituales volvieron a ser, principalmente, los libros, seguidos de fotografías, facsímiles, placas, láminas, cuadros, cerámicas y accesorios personales y de hogar.

Si en 2016 el más llamativo fue la cazadora de aviador del entonces presidente de Estados Unidos, Barack Obama, el pasado año destacó el rifle artesanal tradicional, junto con un juego de ajedrez, que el rey Abdalá II de Jordania entregó a Felipe VI o la espada típica hindú donada por el primer ministro de la India, Narendra Modi.

Durante la visita de Estado que los reyes hicieron al Reino Unido, Isabel II le regaló al rey un álbum con una selección de fotografías y documentos. El príncipe Carlos de Inglaterra le entregó seis acuarelas y a la reina Letizia, seis salvamanteles, mientras que su esposa, Camila, duquesa de Cornualles, la obsequió con un pastillero.

Don Felipe también se vino de Londres con una bicicleta plegable con la que le agasajó el alcalde de la City, Andrew Parmley.

Otros mandatarios extranjeros que tuvieron un detalle con los reyes fue el presidente palestino, Mahmud Abás, que les regaló sendos retratos con sus imágenes, o el de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, que donó al rey dos estribos típicos de su país.

Entre los casi 200 obsequios dirigidos al jefe del Estado, hubo algunos poco frecuentes, como una estación meteorológica de luj0 —regalada por el presidente alemán Joachim Gauck, y cuyo precio en el mercado supera los 1.200 euros—, una cinta de la Virgen del Pilar, un laúd, unas castañuelas, una batería de móvil, unas alpargatas, una palma de Semana Santa, un fonendoscopio y un estetoscopio y un balón de rugby.

Regalos a la reina y las infantas

A la reina le regalaron varios bolsos y complementos, además de un estuche con productos cosméticos originarios de Japón, unos peluches, una muñeca "matrioshka", una calabaza labrada, una blusa típica ecuatoriana y el libro Ahí tienes a tu madre que le entregó el arzobispo de Madrid, Carlos Osoro.

La princesa Leonor tuvo en solitario dos regalos —el libro Una princesa educada en valores y la camiseta del Atlético de Madrid—, a los que añadió los 20 que recibió junto a su hermana, la infanta Sofía. Entre ellos, guías didácticas, libros, lápices de memoria, muñecos, gorros, camisetas, colgantes y puzles.

También hubo 16 obsequios dirigidos a la reina Letizia y a sus hijas, como tres sombreros y varios libros y juegos.

Una daga para el rey Juan Carlos

Los reyes eméritos, dada su menor actividad oficial, tan solo fueron destinatarios de ocho regalos, en el caso de Don Juan Carlos, y de dos Doña Sofía. Entre los obsequios recibidos por el rey Juan Carlos figura una daga tradicional saudí, unos gemelos y varios libros.

La reina Sofía, por su parte, recibió dos obsequios: una aguja de plata de manos del presidente argentino, Mauricio Macri, y un broche de la emperatriz de Japón.

La normativa de Zarzuela establece que los regalos institucionales pasarán a manos de Patrimonio Nacional, mientras que los de carácter personal, se podrán aceptar únicamente "cuando no superen los usos sociales o de cortesía", puesto que, en caso de excederlos, irán igualmente a Patrimonio o a entidades sin ánimo de lucro.