Un agente de la Policía Nacional en imagen de archivo
Un agente de la Policía Nacional en imagen de archivo EUROPA PRESS - Archivo

Fuentes de la investigación han informado a Europa Press de que mientras para dos de ellos se ha decretado el ingreso en prisión, el juzgado ha ordenado para las otras cinco personas detenidas prohibición de entrada en el municipio de Linares, así como acercarse a la vivienda de uno de los agentes que vive en la zona.

Del mismo modo, las citadas fuentes han precisado que por el momento no se han realizado nuevas detenciones, aunque la investigación de los hechos continúa abierta.

El suceso tuvo lugar sobre las 23,00 horas del pasado sábado cuando tres patrullas de la Policía Nacional se disponían a realizar un control rutinario en la Estación Linares-Baeza, una zona conocida por el tráfico de drogas.

Ha sido entonces cuando una de las tres patrullas se adelantó al ver pasar un vehículo de alta gama conducido por un cabecilla de uno de los clanes que se saltaba un ceda el paso por lo que comenzó la persecución. En un momento dado, en la calle Vista Alegre, el coche se para y el vehículo policial queda encajonado con otro vehículo que para justo detrás.

A partir de ese momento, los agentes se vieron rodeados tanto por los ocupantes del vehículo como por más de medio centenar de vecinos que salieron en apoyo de los mismos. Pese a ello, consiguieron pedir refuerzos.

Cuando llegaron los refuerzos intentaron defender a sus compañeros y comenzó una auténtica batalla de campal, definida así por la propia Policía, con lanzamientos de piedras, golpes, amenazas y hasta disparos al aire por alguno de los agentes con el objetivo de restituir el orden.

Finalmente, la Policía detuvo a un padre y a dos hijos, presuntos cabecillas de uno de los clanes de la droga de la zona. Uno de los tres detenidos, en concreto el padre, iba con una brecha grande en la cabeza por la que tuvo que ser trasladado al Hospital San Agustín de Linares. Fue en este enfrentamiento donde también resultaron heridos dos agentes de la Policía Local ya que fueron varias patrullas de este cuerpo las que se trasladaron a la zona para prestar refuerzo a la Policía Nacional.

INTENTO FRUSTRADO DE LIBERAR A UNO DE LOS DETENIDOS

En el hospital se vivió el segundo de los momentos de tensión de la noche ya que el detenido, según fuentes policiales, acabó agrediendo también a dos agentes. Ya en el centro hospitalario, agentes de la Guardia Civil procedentes de toda la provincia se encargaron de vigilar el centro para evitar que familiares y allegados accedieran a su interior con el fin de liberar al detenido.

En estos enfrentamientos resultaron detenidas otras cuatro personas, así como varios efectivos con lesiones de poca consideración. Desde la Policía Nacional no se descarta que haya nuevas detenciones relacionadas con estos hechos.

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