Audiencia de Barcelona
Una de las salas del jurado de la Audiencia de Barcelona, durante la celebración de un juicio. ACN

La Audiencia de Barcelona juzga a partir de este jueves a un entrenador de fútbol base por violar a tres menores, y abusar sexualmente de otro, que jugaban en sus equipos, además de abusar de otros dos que querían trabajar o acudían a discotecas que regentaba en localidades de la provincia de Barcelona entre 2007 y 2016.

El juicio se celebra en la Sección 21 de la Audiencia y el acusado Eduard L.E. se enfrenta a una petición de la Fiscalía de 84 años y medio de prisión por tres delitos continuados de agresión sexual, un delito continuado de abusos sexuales, dos delitos de abuso sexual a menores de 16 años -uno continuado-, un delito de abuso sexual y un delito de captación de menor para pornografía.

Además de la pena de prisión, el fiscal pide que se le inhabilite para ejercer cualquier profesión que conlleve un contacto regular y directo con menores hasta cinco años después de cumplir condena, la prohibición de contactar con las víctimas y que se las indemnice con 10.000 euros a cada una por el daño moral.

Según el escrito de acusación de la Fiscalía, el acusado actuó con cuatro menores de entre 13 y 14 años a los que entrenaba en dos equipos, entre 2007 y 2010, siguiendo un mismo patrón: se ganaba su confianza en los entrenamientos, les invitaba a comer, a jugar a la Playstation o a ver alguna película en su casa, y aprovechaba los momentos a solas para abusar de ellos.

La Fiscalía considera que el acusado se valía de la relación de confianza generada y de su autoridad como entrenador para cometer los delitos, y si los niños se negaban a sus peticiones les cogía del cuello, les empujaba, les daba collejas y les amenazaba con represalias como no dejarles jugar al fútbol.

El acusado violó a tres menores de su equipo y, cuando fue expulsado, entró posteriormente en otros dos clubes a entrenar y abusó sexualmente de uno de los anteriores y de otro menor.

Por otro lado, el procesado aprovechó que regentaba varias discotecas en los que se hacían galas de tarde para mayores de 14 años para contactar con un menor y llevarlo a su casa para abusar de él, y para obligar a otra joven de esa edad a mantener relaciones con él si quería trabajar en el local nocturno.

Consulta aquí más noticias de Barcelona.