El ministro de Sanidad y Consumo, Bernat Soria, considera que la justicia debe "seguir su curso" ante los casos de presuntos incumplimientos de la ley del aborto, aunque ha expresado su sorpresa por la polémica suscitada "con virulencia a dos meses de las elecciones", cuando diferentes gobiernos han procurado "salvaguardar el ejercicio de una prestación sanitaria".

El titular de Sanidad ha comentado la polémica surgida por las investigaciones judiciales en marcha en Barcelona y en Madrid en relación con casos de supuestos abortos ilegales. A finales del año pasado fueron detenidas en la capital catalana doce personas, de las que cinco permanecen en prisión sin fianza, a las que se les imputan los delitos de aborto ilegal, asociación ilícita y falsedad documental.

Citadas por irregularidades

En Madrid, unas 25 mujeres usuarias de la Clínica Isadora han sido citadas estos días por el juzgado para declarar como testigos sobre unas presuntas irregularidades en este centro de interrupción voluntaria de embarazos. El titular de Sanidad ha explicado que las cifras sobre abortos en los últimos veinte años reflejan un progresivo aumento, ligado al incremento de la población, y ha añadido: "también hubo un incremento notable durante el gobierno del PP".

El Gobierno, ha agregado Soria, tiene la obligación de garantizar en todo momento una prestación sanitaria que debe ofrecerse con las mejores garantías posibles. Sobre una posible reforma de la ley de Interrupción del Embarazo, no le consta que esté en la agenda política y, aunque considera "razonable" que exista un debate en torno a esta cuestión, cree prioritario "el derecho de los ciudadanos a recibir una prestación".