El radar móvil de la Policía Local caza cada día a una media de siete conductores en Alicante por exceso de velocidad «en apenas hora y media o dos horas, lo que dura el dispositivo», aseguran fuentes del cuerpo.

Yla cifra se dispara hasta 12 los fines de semana, «aunque en la mayoría de ocasiones, después de la multa, descubrimos además que dan positivo en los controles alcoholemia o llevan drogas» añaden las mismas fuentes.

Las avenidas de Elche, Caja de Ahorros, Villajoyosa, Teulada, Universidad o Juncaret son las carreteras preferidas por los fitipaldis para pisar el acelerador, hasta que son pillados por los agentes.

La principal ventaja del radar móvil «es que permite efectuar controles de velocidad de manera aleatoria; son un complemento de los seis fijos» comentan desde la Policía Local (están en la avda Caja de Ahorros, Condomina, Puente Rojo (2), en el cruce de la calle Teulada con la Gran Vía y en la avenida de Villajoyosa).

Otra de las medidas que ha adoptado el Ayuntamiento para aminorar la elevada velocidad de los vehículos en el casco urbano de la ciudad (limitada a 50 km/h) ha sido la colocación de 63 badenes o pasos elevados en 16 barrios, sobre todo en la zona de playas (La Condomina, Cabo de Huertas, Albufereta), Garbinet y Ciudad Jardín.

Rotondas conflictivas

«Los puntos donde hay rotondas suelen ser conflictivos», según han comprobado los agentes de la Policía Local, «porque son viales donde los conductores tienden a correr más de la cuenta».

El área de Tráfico regula el radar para que se active cuando el vehículo supera «entre el 50 y el 55% de la velocidad permitida». En los controles, el objetivo principal «es prevenir accidentes y muertes absurdas y no reprender o recaudar», aseveran.