En la semana en que se celebra el Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, STAR quiere poner de manifiesto "diversas circunstancias que están provocando que las condiciones del personal del Hospital San Pedro sean cada vez más perjudiciales para la seguridad y salud de los profesionales de este servicio, además de poner en riesgo la calidad del mismo".

En primer lugar, "contamos con una plantilla de unas 105 personas que sigue siendo prácticamente la misma en número, 79 las que ya se encontraban trabajando en este servicio en el antiguo hospital San Millán".

"La diferencia es que en la actualidad el número de menús diarios que se suministran es considerablemente mayor al de entonces: Entre 5.000 a 6.500 raciones diarias en la actualidad. No sólo porque en el Hospital San Pedro hay más residentes, sino porque, además, se elaboran también los menús de otros centros como el Hospital de La Rioja o en

el Centro Asistencial Viamed Nuestra Señora de Valvanera".

"Por no hablar de las situaciones ya tan repetidas durante todo el año en los que la saturación y caos en urgencias influye a su vez en todos los servicios del Hospital y por supuesto en la cocina", aseguran.

Por otro lado, existe una necesidad de adecuación del espacio de la cocina, "el cual se ha quedado pequeño en relación a las necesidades actuales. Esto provoca deficiencia en las condiciones para un adecuado desarrollo del trabajo que, nuevamente, conlleva una sobrecarga y un sobreesfuerzo para el personal del cocina".

"La falta de espacio hace que las zonas de trabajo sean insuficientes. Ejemplo muy claro de esto es la 'plonge' (lugar donde se almacena y limpia la batería de cocina). La falta de espacio provoca que haya torres de bandejas acumuladas, con riesgo de caídas y golpes, además de no disponer de espacio adecuado para lavarlos".

De este modo, "la falta de adecuación de la plantilla a las necesidades actuales del servicio y, sumado al aumento de menús diarios que debe realizar el servicio de cocina, provoca una sobrecarga tal que hace que los trabajadores de la cocina tengan una presión añadida por intentar sacar adelante el trabajo".

No obstante, prosiguen, "el sobreesfuerzo al final siempre tiene un precio y, además de provocar malestar y nerviosismo, también trae consecuencias para la seguridad y la salud física del personal de cocina, incrementado por un espacio que hace que las zonas de trabajo sean insuficientes e inadecuadas".

Hay que destacar "que gracias a la profesionalidad y esfuerzo de este personal, ningún paciente se queda sin menú y el servicio sigue funcionando con normalidad".

Con todo ello, STAR insta a los responsables del Servicio Riojano de Salud "a estudiar con detenimiento y poner atención en el servicio de cocina del hospital San Pedro, incrementando los recursos humanos y materiales, así como con una reubicación o ampliación del lugar

que ocupa actualmente".

Consulta aquí más noticias de La Rioja.