Según ha informado la Policía Nacional en una nota de prensa, los hechos se remontan al pasado mes de diciembre cuando, en la Oficina de Denuncias de la Policía Nacional de Huelva, una mujer declaró que mientras caminaba por la calle, utilizando su teléfono móvil de alta gama, recibió un fuerte empujón por la espalda que la hizo caer al suelo.

Así, indicó que mientras su acompañante la ayudaba a incorporarse pudieron observar como el agresor, recogía el teléfono móvil del suelo y huía rápidamente del lugar.

Por ello, han señalado que factores como que la calle en la que supuestamente habían sucedido los hechos, una vía importante de la ciudad, la hora en la que se produjo, y que no solicitaran ayuda alguna ni de otros viandantes, y que no hicieran uso de los teléfonos de emergencia 112 ó 091, hizo sospechar a los investigadores de la Unidad de Policía Judicial de la Comisaría sobre la verosimilitud de la denuncia presentada.

Asimismo, han apuntado que, en las investigaciones iniciadas para constatar los hechos que aportó la denunciante en su declaración, pudieron acreditar que el teléfono seguía operativo, logrando localizar en la provincia de Sevilla a la persona que lo utilizaba y que manifestó a los investigadores haberlo adquirido a un vecino de la provincia de Huelva, quien ofertó su venta en una conocida página para la venta de objetos de segunda mano.

Así las cosas, la investigación finalizó su proceso cuando hallaron el lugar dónde la denunciante vendió el móvil, una tienda dedicada a la reparación de aparatos de telefonía ubicada en la provincia de Huelva.

El propietario manifestó que la mujer se lo había vendido aportando la caja del aparato telefónico y una factura de compra y, que él lo había vendido a su vez a otra persona. Los investigadores comprobaron que la factura de compra había sido "retocada y figuraba un nombre de una persona que no se correspondía con el de la mujer que había simulado el robo". Con los datos obtenidos, se ha detenido a la denunciante, dándose cuenta de los hechos, mediante atestado, al Juzgado de Guardia.

Desde la Policía Nacional han recordado una vez más que una denuncia falsa supone el empleo de recursos humanos y materiales para su investigación que podrían ser destinados a otras tareas, lo que genera un perjuicio a los ciudadanos y a la administración pública. Igualmente, remarcan que los hechos pueden constituir delito y dar lugar a responsabilidad penal para aquellos que efectúan una denuncia falsa.

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