Asimismo, se trata de parques con potencia inferior a 10 MW cada uno de ellos instalados en distintos municipios de las Islas y que tienen la capacidad de generar un porcentaje importante del consumo propio del término municipal en el que se ubiquen, según ha explicado el Govern.

Además, la potencia que generarán estos parques supone incrementar en un 40 por ciento la potencia instalada en los parques fotovoltaicos en funcionamiento.

De los nuevos parques, uno de ellos ubicado en Sant Joan de Labritja ya está aprobado, y otros tres, situados en Consell, Sant Antoni de Portmany y Llucmajor, han recibido este jueves el visto bueno ambiental de la Comisión Balear de Medio Ambiente.

De este modo, los parques que están en trámite son el parque de Can Mariano Lluqui (Llucmajor) con una potencia de 2,5 MW; el parque de Son Corcó (Consell), con una potencia de 2,4 MW; el parque del Bosc d'en Lledó (Sant Antoni de Portmany), con una potencia de 3,3 MW; el parque de Alacantí (Llucmajor), con una potencia de 2,97 MW; Buniferri (Llucmajor), de 2,99 MW; Son Pons (Bunyola), de 3,3 MW; Sa Cometa (Ses Salines), de 3,3 MW; y Can Xim (Llucmajor), de 3,6 MW. El último parque que se ha planteado es el de Na Rectora (Santanyí), de 3,9 MW.

Desde la Conselleria han recordado la incidencia de estos parques en el consumo energético del municipio y en la reducción de emisiones. Como ejemplo, el parque de Son Corcó permitirá producir el 18 por ciento del consumo anual del municipio; el de Sa Tanca (en Bunyola), el 14 por ciento; mientras que el de Son Pons, también en Bunyola, generará el 11 por ciento del consumo.

Por último, el Govern ha reclamado reiteradamente al Gobierno central la convocatoria de ayudas específicas para las Islas que permitan impulsar más proyectos de pequeñas dimensiones.