Según ha indicado el Consistorio cordobés en una nota, centros educativos de la capital y de la provincia, en concreto de los municipios de Montemayor y Pedro Abad, han participado en el encuentro tras una marcha a pie en la que el alumnado ha coreado lemas de la SAME y seguido las huellas de papel colocadas en el camino.

En el acto han participado los concejales de Educación e Infancia y de Participación Ciudadana, Andrés Pino y Alba Doblas, respectivamente, la diputada de Consumo y Participación Ciudadana de la Diputación de Córdoba, Aurora Barbero, así como, entre otros, portavoces y viceportavoces de los grupos políticos del Partido Popular y Ciudadanos.

El alumnado ha citado frases de Nelson Mandela y Malala, se ha solidarizado con la situación de los refugiados y de los niños que ven vulnerados sus derechos humanos, entre ellos su derecho a la educación como consecuencia de las guerras y la violencia, y han dado lectura al manifiesto de la SAME 2018.

Este movimiento destaca "el papel fundamental de la educación como la única forma de acabar con la intolerancia y la violencia tanto en los entornos educativos como en el conjunto de la sociedad, y como herramienta imprescindible para favorecer una resolución pacífica de los conflictos y promover una cultura de paz".

En su intervención al final del encuentro, el concejal Andrés Pino ha felicitado a los centros, alumnado y la comunidad educativa participantes, y agradecido su aportación, y ha reivindicado que ya es la hora de lograr un pacto por la Educación y de dotar al sistema educativo de los recursos económicos que necesita, ya que en teoría el análisis común es que lo problemas se pueden solucionar con educación, pero para llevarlo a la práctica tiene que haber compromisos cumplidos y dotación económica suficiente.

Junto a ello, Pino ha valorado la importancia de la educación en valores para construir la paz y de la asignatura educación para la ciudadanía como herramienta para este objetivo.

Los datos relativos al cumplimiento del derecho a la educación en situaciones de conflicto y emergencia son cada vez más alarmantes: hay 75 millones de niños de entre tres y 18 años sin escolarizar en 35 países afectados por distintos tipos de crisis, mientras que solo la mitad de la infancia refugiada o en situaciones de desplazamiento interno va a la escuela primaria, y solo un 25 por ciento asiste al primer ciclo de educación secundaria.

VULNERACIÓN DEL DERECHO A LA EDUCACIÓN

Esta situación no solamente supone una vulneración del derecho a la educación de esos millones de niños y jóvenes que en muchas ocasiones dejan de asistir a la escuela por inseguridad o falta de recursos, sino que impide que la educación cumpla su función como factor de paz y elemento de protección frente a la pobreza o la injusticia.

En los últimos años se ha observado un incremento masivo de los desplazamientos forzosos de personas, principalmente a causa de graves situaciones de conflicto, como el caso de Siria, pero también por culpa de desastres naturales derivados del cambio climático, la situación económica de sus países de origen o por razones de persecución política y religiosa.

Estos desplazamientos forzosos llegaron a un récord mundial en 2016 alcanzado los 65,6 millones de personas, privadas de muchos de sus derechos, entre ellos el derecho a la educación, y afectando especialmente a menores, que representan el 51 por ciento de la población refugiada del mundo.

RECHAZAR LA VIOLENCIA

La paz empieza por rechazar la violencia como mecanismo de resolución de conflictos. Es fundamental que las personas se eduquen en una serie de valores que promuevan la resolución no violenta de los conflictos: justicia, libertad, cooperación, respeto, solidaridad, la actitud crítica, el compromiso, la autonomía, el diálogo y la participación.

En el caso de las sociedades afectadas por situaciones de conflicto y post-conflicto, el derecho a la educación es esencial para: la construcción de paz y la promoción de sociedades más cohesionadas, la protección de la infancia, la normalización de la vida y la efectiva reconstrucción de las zonas afectadas por conflictos.

En el caso de España, según recoge la SAME 2018, la educación es fundamental para que los menores sean conscientes de las realidades que vive la infancia en otros contextos, para que reconozcan y eviten actitudes como el racismo y la xenofobia y reconozcan el valor de la diversidad mediante la comprensión y el conocimiento.

Consulta aquí más noticias de Córdoba.