Makoma Lekalakala y Liz McDaid, ganadoras del Premio Goldman
Makoma Lekalakala y Liz McDaid, ganadoras del Premio Goldman, el 'Nobel' medioambiental, por lograr la invalidación de un acuerdo nuclear millonario en Sudáfrica. STEVE FISCH / EFE

Seis mujeres y un hombre han sido los ganadores de la última edición de los Premios Goldman, más conocidos como los 'Nobel' del medioambiente, que rinden homenaje anualmente a defensores de la naturaleza.

Este galardón valora los esfuerzos que han llevado a cabo algunos ciudadanos para proteger y mejorar el entorno natural y que, en ocasiones, han tenido que correr riesgos para defenderlos. Fue el caso de la ambientalista hondureña Berta Cáceres, galardonada en 2015 con el Goldman y asesinada un año más tarde por orden de una central hidroeléctrica

Los ganadores son premiados con el reconocimiento internacional, la visibilidad mundial de los problemas que defienden y con apoyo financiero para continuar en la lucha por un entorno renovado y protegido.

Se crearon en 1990 y se reparten en seis categorías geográficas: África, Asia, Europa, naciones insulares, América del Norte, América Central y América del Sur. Estos han sido los ganadores de 2018:

Makoma Lekalakala y Liz McDaid, Sudáfrica

Estas dos activistas encabezaron una campaña para detener el acuerdo nueclear millonario que el gobierno sudafricano planeaba con Rusia. El 26 de abril de 2017, el Tribunal Supremo dictaminó que el proyecto era inconstitucional.

El fallido acuerdo nuclear y la forma en la que el caso levantó las sospechas de corrupción sobre el entonces presidente Jacob Zuma, no jugaron un papel menor en la caída del expresidente, obligado a renunciar al cargo por su propio partido el pasado febrero. 

Tanto Lekalakala como McLaid, en conversaciones con la agencia Efe, destacaron que África no puede convertirse en "el vertedero" de todas esas "tecnologías contaminantes" que, poco a poco, van perdiendo terreno en Europa y otras zonas debido a su peligrosidad y daño.

Khan Nguy, Vietnam

Vietnam es una de las cuatro naciones asiáticas que lideran el ranking en la construcción de plantas de carbón. Después de explotar la mayor parte de su potencial hidroeléctrico, en 2011 el gobierno vietnamita recurrió al carbón y a la energía nuclear para satisfacer sus futuras necesidades energéticas.

Esta mujer empleó la investigación científica e involucró a las agencias estatales de su país para que abogasen por energías sostenibles a largo plazo y pusiesen fin a la dependencia del carbón, combustible que llega al país principalmente a través de importaciones.

El carbón es responsable del 40% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero y es una fuente importante de contaminación del aire y el agua.

Claire Nouvian, Francia

Incansable defensora de los océanos y la vida marina, Claire Nouvian dirigió una campaña de defensa contra la pesca de arrastre. Presionó al gigante Intermarché, propietario de la principal flota de alta mar en Europa, para que cambiase sus prácticas pesqueras. Finalmente consiguió que Francia prohibiese la pesca de arrastre y, en consecuencia, la Unión Europea.

La pesca de arrastre, como su propio nombre indica, consiste en dejar caer unas enormes redes al fondo del océano que, mediante potentes barcos, son arrastradas llevándose por delante todos los peces que se se cruzan.

La mayoría de los peces de aguas profundas crecen lentamente y se reproducen tarde, por lo que son especies especialmente vulnerables. De hecho, en la década de los 2000 algunas poblaciones de estos peces sufrieron una disminución severa.

Manny Calonzo, Filipinas

Manny Calonzo encabezó una campaña de defensa que persuadió al gobierno filipino de llevar a cabo una prohibición nacional sobre la producción, el uso y la venta de pintura con plomo.

Tradicionalmente el plomo se ha agregado a la pintura para ayudar a que se seque más rápido y sea más opaca. Sin embargo, numerosos estudios han demostrado que la presencia de pintura con plomo tanto en los interiores como en los exteriores de las casas está vinculada con los niveles de plomo en la sangre de los niños.

El plomo es una potente neurotoxina. El envenenamiento por plomo en la niñez puede tener un grave impacto a lo largo de la vida en la salud, que incluye discapacidades de aprendizaje, coeficiente intelectual reducido, anemia y trastornos en las habilidades físicas, visuales, espaciales y del lenguaje.

LeeAnne Walters, Estados Unidos

Ella dirigió un movimiento ciudadano que demostró que el agua del grifo de uno de cada seis hogares en Flint (Michigan), contenía niveles de plomo que excedían el umbral de seguridad de la Agencia de Protección Ambiental. La persistencia de Walters obligó al gobierno a tomar medidas para que los vecinos de Flint tuviesen acceso a agua potable.

El río Flint ha servido como un vertedero para las industrias de la zona: aserraderos, fábricas de papel, plantas de procesamiento de productos químicos, fabricantes de automóviles... De hecho, en 1955 el río estaba tan contaminado que tuvieron que cambiar el suministro de agua potable a un depósito cercano.

Sin embargo, en 2011, la ciudad de Flint se enfrentó a un potente déficit y el estado de Michigan tuvo que coger las riendas de las finanzas de la urbe. El estado buscó una alternativa económica y temporal para suministrar agua potable. En abril de 2014, volvieron a utilizar el río Flint como la principal fuente de agua.

Francia Márquez, Colombia

Formidable líder de la comunidad afrocolombiana, detuvo la extracción ilegal de oro en Colombia. Encabezó una marcha de 10 días en la que 80 mujeres de La Toma caminaron hasta la capital, Bogotá. Gracias a su presión el gobierno frenó a todos los mineros ilegales y requisó todos los equipos.

En Colombia el 80% del oro se extrae de manera ilegal, causando un grave impacto ambiental por la deforestación y la contaminación del agua que esta práctica conlleva. Los mineros usaban mercurio y cianuro para extraer el mineral. Después, vertían estos químicos al río.

La Toma, situada en las montañas del Cauca, es el epicentro de la minería ilegal. También es el hogar de miles de afrocolombianos, una población que originalmente fue trasladada allí para trabajar como esclavos en las minas y casas coloniales.