Alfie Evans
Camiseta para reivindicar la lucha de los padres de Alfie Evans. FACEBOOK ALFIE'S ARMY

Cerca de doscientas personas se concentraron frente al Hospital Alder Hey Children's, situado en Liverpool, contra la posible desconexión del bebé Alfie Evans, que sufre una enfermedad cerebral degenerativa que no tiene cura. El personal sanitario del hospital mantiene a Evans vivo a través de un soporte artificial.

El grupo de manifestantes, conocidos por el nombre de 'Alfie's Army' ('Ejército de Alfie'), cortaron durante quince minutos la carretera de acceso al centro hospitalario y después trataron de entrar en el hospital, pero la policía les impidió hacerlo. Pese a ello, siguieron manifestados al grito de 'Save Alfie Evans' ("Salvad a Alfie Evans") a las puertas del lugar, según informan medios locales.

El niño, de 23 meses, se mantiene con vida conectado a un soporte de ventilación artificial y en estado semivegetativo desde el mes de diciembre del pasado 2016. Su situación se debe a una enfermedad neurológica, aún sin identificar, para la que no parece hallarse una cura.

Los médicos han insisitido que el tratamiento no provocaría una mejora en su estado, ya que es "irreversible", y han recomendado que sea desconectado de las máquinas. Diversas instancias judiciales han confirmado en varias ocasiones la decisión, pero los progenitores se oponen a llevarla a cabo.

La manifestación se produce después de la negativa del Tribunal Europeo de Derechos Humanos en Estrasburgo a revisar el caso el pasado viernes, y de la máxima instancia judicial de Gran Bretaña, que ha rechazado sopesar la situación por segunda vez, tras la última negativa producida el pasado día 20.

Tom Evans, de 21 años, y Kate James, de 20, padre y madre del bebé, quieren trasladar a su hijo a Roma, a un hospital gestionado por el Vaticano, con el objetivo de continuar allí el tratamiento.