Mattarella
El presidente italiano, Sergio Mattarella. EFE

Italia sigue sin Gobierno cincuenta días después de las elecciones generales y está pendiente de una nueva mediación. Los partidos políticos se preparan para un posible nuevo intento desde la presidencia de la República de avanzar en la formación del Ejecutivo y los ojos están puestos en el palacio del Quirinal, sede de la jefatura del Estado, donde el presidente Sergio Mattarella.

Este podría encargar el lunes una nueva mediación para explorar las posibilidades de Gobierno, en esta ocasión al presidente de la Cámara de Diputados, Roberto Fico. Seguiría a la solicitada a la presidenta del Senado, Elisabetta Alberti Casellati, que concluyó el viernes su gestión con la única constatación pública de la existencia de "señales de reflexión política" entre los partidos, pero insuficientes a todas luces para anunciar un acuerdo con posibilidades de prosperar.

Tanto el Movimiento 5 Estrellas (M5S), el más votado en solitario en los comicios del 4 de marzo (con un 32,7%) como la Liga Norte (LN), líder de la coalición de derechas que reunió un 37% de los sufragios, se han enviado mutuamente mensajes de confianza que inducen a considerar posible un acuerdo. Sin embargo, desde el viernes, las declaraciones del líder de Forza Italia (FI), el ex primer ministro Silvio Berlusconi, enturbiaron las relaciones entre los partidos de la derecha e irritaron especialmente a Matteo Salvini, el líder de la LN.

A pesar de la marcha atrás que Berlusconi escenificó el sábado en declaraciones a los medios locales, ahora estos en estos se reflejan las tensiones internas en FI, sobre todo un descontento con un comportamiento que corre el riesgo de "marginalizar" al partido del magnate.

Este domingo,Antonio Tajani, el presidente del Parlamento Europeo y candidato vicario en los comicios, ya que a Berlusconi su condena firme por fraude fiscal se lo impidió, expresó los temores de quienes piensan que el excavaliere se autoexcluyó de las negociaciones al alejarse de Salvini por las críticas dirigidas al M5S.

"No creo que Salvini pueda salir del centroderecha. Cometería un error gravísimo. Ir de segundo de (Luigi) Di Maio (líder del M5S) no creo que sea el objetivo de Salvini", dijo Tajani. Y es que la opción M5S-LN es una de las que figuran entre las apuestas más repetidas estos días, aunque para ello Salvini debería formalizar antes la disgregación de la coalición de derechas.

Por un "mandato limpio"

También se hacen oir desde la derecha, especialmente desde los liguistas, quienes mandan al presidente de la República el mensaje de que si encarga a Fico (M5S) explorar opciones de Gobierno debe hacerlo con un "mandato amplio", que no se limite a ver cómo podría funcionar la opción M5S-PD (Partido Demócrata).

Esa preocupación se basa en la creencia de que como la presidenta del Senado, del FI y muy próxima a Berlusconi, se habría inclinado por una fórmula que incluyera a la derecha en el futuro Gobierno, ahora tocaría compensar los movimientos exploratorios hacia un eventual pacto entre el gran vencedor (el M5S) y el gran perdedor, los demócratas del Gobierno saliente.

Sin embargo, tampoco esa combinación parece ilusionar al PD, o al menos a la expresidenta de la Cámara de Representantes, Laura Boldrini, quien en Twitter criticaba este domingo a Di Maio por considerar que a este le da igual pactar con la Liga que con la izquierda.

"La inquietud de llegar al poder y la política de los dos hornos ha convertido a Di Maio en un Andreotti 4.0", dijo Boldrini en alusión al histórico primer ministro de la Democracia Cristiana (DC), quien dominó la escena política de su país durante tres décadas.

Otras opciones

La jornada de este domngo tiene pendientes a los partidos por los comicios regionales en Molise, aunque no por el peso de esta parte de Italia que muchos allí piensan está olvidada de los políticos, sino porque podría dar una idea de cómo los ciudadanos eligen sus opciones tras la incapacidad de aquellos de pactar un Gobierno.

En ese territorio entre Roma y Nápoles que mira al Adriático ganaron en los últimos comicios los candidatos del M5S pero no solo se está pendiente de si este confirma liderazgo, sino sobre todo de si los últimos movimientos en la derecha revalidan a la Liga Norte frente a Forza Italia.