Manuel Giménez Larraz
Manuel Giménez Larraz, hijo de Manuel Giménez Abad, en las Cortes de Aragón. HERALDO

El 6 de mayo de 2001, la banda terrorista ETA asesinó a Manuel Giménez Abad, presidente del PP de Aragón, de tres tiros por la espalda mientras se dirigía con uno de sus hijos al estadio de la Romareda, en Zaragoza. Manuel Giménez Larraz, otro de sus hijos, reflexiona con 20minutos sobre el comunicado en el que la banda pide perdón a parte de las víctimas. Giménez Larraz se siente orgulloso de la sociedad española por haber conseguido la derrota de ETA a través de cauces legales y confía en que el perdón de la banda no les sirva para obtener contrapartidas.

¿Le basta con la petición de perdón de ETA?

Personalmente, no me basta este perdón. No por nada, no porque no acepte el hecho de perdonar, sino porque mi familia ha sufrido mucho por el asesinato de mi padre, pero en realidad el que debería perdonarles es él. Y él ya está muerto, eso no se puede cambiar. No me compete a mí darles el perdón, debería dárselo mi padre, y él ya no está para hacerlo.

¿Qué pasos exigiría a la banda a partir de ahora?

Realmente nada es suficiente. Cuando has vivido durante tanto tiempo con tanto dolor, cualquier paso que dan lo ves como una impostura. El contexto internacional de rechazo al terrorismo les obliga a hacer esto. Se han visto obligados a pedir perdón y a anunciar su disolución por la presión de la justicia, del estado de Derecho y de la sociedad civil, que no aceptan su proyecto totalitario.

¿Hay algo que les podría llegar a reconfortar?

Hay algo que sí reconforta mucho: el papel de España en la lucha contra el terrorismo. Los españoles debemos sentirnos orgullosos de cómo hemos combatido esto. Solo con nuestro Estado de Derecho, con la ley y sin ceder ante los terroristas hemos conseguido acabar con ellos. Otros países han tenido que ceder o han comprado el relato del terrorismo. En España eso no ha sucedido, nuestro papel ha sido ejemplar.

¿Qué noticia espera después del perdón y del anuncio de la disolución?

Cualquier noticia que den encaminada a poner fin a estos años de dolor me parece estupenda. Pero en realidad no esperamos mucho de ellos y sobre todo espero que no propongan ningún tipo de negociación, porque no tenemos mucho diálogo que mantener con ellos.

¿Teme que se abra un periodo de blanqueamiento de su actividad?

Desde que ETA dejó de matar ya se abrió ese proceso de blanqueamiento. Se inició un intento por rehacer el relato de sus años de actividad, pero en realidad va a ser muy difícil de blanquear porque muchos españoles lo hemos vivido y toda la sociedad ha visto sus asesinatos en persona o a través de los telediarios. La sensibilidad de los españoles después de tantos días de dolor es tan grande, que va a ser muy difícil de olvidar.

¿Cree que el perdón de la banda nace de un arrepentimiento real?

Creo que no. Es el comunicado de una organización, pero al final la responsabilidad de todos los años de terrorismo es de todos los que en algún momento han apretado un gatillo o han ejercido la coacción. Tiendo a pensar que este perdón no es un perdón ni real ni sentido. Quien se ha atrevido a apretar un gatillo no creo que tenga capacidad de arrepentimiento. Pero al final se han convencido de que tienen que hacer este signo porque los comportamientos que han tenido son inadmisibles en el actual contexto internacional.

¿Qué espera que ocurra en los próximos días?

Espero que no suceda nada en el plano político. Las transacciones políticas en una democracia como la nuestra se tienen que dar por los cauces parlamentarios. No podemos permitir que tengan ventajas políticas por el hecho de haber esgrimido pistolas. Solo así podremos ver la constatación de que ETA ha sido derrotada.