Besito a los espectadores
El diseñador alemán Karl Lagerfeld (dcha) sale a la pasarela lanzando un beso, acompañado por la modelo francoestadounidense Lily-Rose Depp, tras presentar su colección de alta costura primavera-verano 2017 para Chanel, durante la Semana de la Moda de París (Francia). Etienne Laurent / EFE

El diseñador de Chanel, Karl Lagerfeld, ha dicho en una entrevista que está "harto" del #MeeToo, movimiento que lideran mujeres de Hollywood para luchar contra las situaciones de abuso sexual en el sector.

Lagerfeld, conocido por opiniones fuera de tono como hablar sobre el peso de la cantante Adele, se sinceró durante una conversación con la revista Numero: "Lo que más me impresiona de todo esto son las estrellas que han tardado 20 años en recordar lo que sucedió", dijo al periodista Philip Utz. A lo que añadió: "Sin mencionar el hecho de que no hay testigos".

Además, el director creativo de Chanel, de 84 años, critica las nuevas regulaciones que han sido adoptadas por algunos estudios fotográficos y agencias con la idea de proteger a los modelos jóvenes.

"Leí en alguna parte que ahora debes preguntarle a una modelo si se siente cómoda posando", comenta Lagerfeld, a quien le parece que "todo esto es demasiado". A algunos, no les ha resultado apropiada su última campaña con Kaia Gerber, hija adolescente de Cindy Crawford, por la edad de la modelo y la ropa con la que posaba en las fotos. "¿Qué está vendiendo exactamente?", cuestionaba una persona al ver las imágenes de la hija de Crawford recostada en un sofá con un vestido que le llegaba por los muslos.

También se pronunció sobre las acusaciones hacia el estilista Karl Templer, de quien un grupo de personas afirmó que les bajó "agresivamente la ropa interior sin consultarles". El supuesto incidente tuvo lugar en febrero durante una exposición del Boston Globe.

"Es increíble. ¡Si no quieres que te bajen los pantalones, no te conviertas en modelo! Métete en un convento de monjas, allí siempre hay sitio. ¡Siempre están reclutando gente!", alegó el modisto, considerado una de las personas más influyentes del siglo XXI.

No obstante, Lagerfeld confiesa que no "soporta al Sr. Weinstein", pero afirma que el desagrado que siente hacia el productor cinematográfico es de naturaleza profesional.

"El resto de diseñadores me odia"

Pero no son sus comentarios incendiarios los que hacen que Lagerfeld crea que en la industria de la moda no cae bien. "Nunca me he quejado y esa es exactamente la razón por la que el resto de diseñadores me odia", asegura.

Sobre todo, "lo que le irrita" es que "solo están interesados en sus malditas 'inspiraciones', pueden pasar una hora decidiendo dónde debe ir un botón o elegir bocetos realizados por sus asistentes".

Voces contra el #MeeToo

El diseñador alemán no es el único que se opone al popular movimiento que arremete contra el acoso y abuso sexual que sufren las mujeres. El director y ex miembro de los Monty Phyton Terry Gilliam lo tildó en una entrevista de "simplista y tonto", lo que suscitó duras reacciones, la más sonada fue la de la actriz Ellen Barkin: "Mi consejo es que no te quedes nunca a solas con Terry Gilliam en un ascensor", escribió en su cuenta de Twitter.

En Bob Honey Just Do Stuff, primera novela de Sean Penn, el intérprete califica el movimiento como un "término infantil del momento", e incluso le dedica un poema.

No solo los hombres han criticado el #MeeToo, también las mujeres. Un centenar de artistas francesas, entre las que se encuentra Catherine Deneuve, ha criticado en una tribuna de Le Monde el "puritanismo" que convierte a la mujer en "víctima eterna".

Para ellas, el movimiento feminista de Hollywood ha promovido a su vez una campaña de acusaciones públicas a individuos que "no han tenido la posibilidad de responder ni de defenderse y se les ha situado al mismo nivel que los delincuentes sexuales".

Dicha columna de opinión habla de los hombres "como víctimas" y señalan que han sido "castigados en el ejercicio de su profesión y obligados a renunciar".

Las intérpretes francesas quitan importancia a los hechos de los que son acusados unas cuantas estrellas del séptimo arte: "tocar una rodilla, haber intentado dar un beso, hablar de cosas íntimas en una cena profesional, o enviar mensajes de connotación sexual a una mujer que no se sentía atraída de manera recíproca”, apuntan.