Para todos
Este cartel no puede ser más claro: es un baño en el que todos tienen cabida y así lo reflejan: "cualquiera". Reddit

Aeropuertos, bares, cines e, incluso, en el propio trabajo. La cola para entrar al baño de mujeres siempre tiene mayor afluencia que la de hombres. Algunas mujeres eluden el problema salteándose la fila de señoras y yendo al baño de hombres.

Según una encuesta realizada por Yougov en Reino Unido, el 59% de las mujeres afirma que casi siempre se encuentra una fila enorme cuando van a un baño público, en comparación con el 11% de los hombres.

Las mujeres pasan más tiempo en el baño que los hombres por diferentes motivos que van desde llevar prendas más "difíciles" hasta la acción de sentarse (movimiento que implica algo más de tiempo) o, desde luego, realizar los procesos higiénicos que implica la menstruación. Todo esto es cierto, pero nunca nos preguntamos por qué los hombres pueden entrar y salir del baño en segundos.

"Los aseos de los hombres son a menudo más cómodos y no hay suficientes aseos de señoras para satisfacer la demanda", señala Yougov. De hecho, abogan por instalar más cubículos para mujeres para así "satisfacer la necesidad de tener más tiempo para ir al baño".

Movimientos como Potty Parity en EE UU ha planteado este problema a los arquitectos y presionan para crear baños unisex con los que se cree que los tiempos de espera de las mujeres se reducirían en un 63% (de seis minutos a menos de un minuto y medio).

Las chicas hacen pis

Ámsterdam lanzó en septiembre del año pasado la campaña #zeikwijven (las chicas hacen pis) para denunciar la falta de baños públicos reservados para las mujeres: 35 urinarios contra solo tres para señoras.

¿Por qué? Unos meses antes Geerte Piening, de 23 años, tuvo que pagar una multa de 90 euros por miccionar de noche en la vía pública cuando todos los bares y cafeterías de la zona estaban cerrados. El juez alegó que la muchacha "debería de haber usado el urinario".

"El problema es político, pero también histórico", como explica la periodista Soraya Chemaly en el artículo titulado  El sexismo cotidiano de las mujeres en la cola de los baños públicos de la revista Time.

"¡Ha llegado el momento de encontrar una solución al problema (sexista) de las colas en los baños de mujeres!". Chemaly explica que algunas ciudades de Alemania y Suecia existen los baños unisex. Algo que implementó el pasado mes de septiembre la facultad de Tours François-Rabelais, como explica Le Figaro, para combatir la discriminación transgénero. "Motivo diferente, pero excelente resultado", continúa Chemaly.

Otra solución, como plantea la periodista en su artículo, podría ser aumentar el número de baños. Cita el caso de Japón, que tiene baños públicos en cada esquina de la calle.

O bien, "podríamos implementar una discriminación 'positiva': dar más espacio a los baños de mujeres. Si es necesario, eliminando los de los hombres. A menudo vacíos", concluye.