El consejero insular de Agricultura, Ganadería y Pesca, Jesús Morales, explica en una nota que el abandono de animales es actualmente un problema importante para los municipios.

"Si bien para los perros existen más recursos, en el caso de los gatos las opciones son muy escasas, por lo que desde el Cabildo creemos necesario aportar una ayuda directa a las protectoras que atienden a los gatos abandonados para contribuir a su mantenimiento", explica.

Según datos del Colegio de Veterinarios, la población de gatos censados en Tenerife asciende a 17.711, aunque el número total de animales es mucho más elevado dado que muchos de ellos no están registrados.

Mientras que los perros que se abandonan son recogidos en los diferentes refugios existentes en la isla, un total de 20, solo existe un refugio exclusivo de gatos, La Rosaleda, ubicado en el Puerto de la Cruz y con capacidad para 350 animales.

El tratamiento que se suele dar a los gatos abandonados, sin tener en cuenta el sacrificio, ofrece dos posibilidades.

Por un lado, albergarlos en refugios específicos para mantenerlos allí hasta que son entregados en adopción, como sucede con La Rosaleda.

La otra alternativa posible es mantener a los gatos en colonias controladas, lo que se denomina proyectos CES: captura, esterilización y suelta.

Esta opción consiste en mantenerlos en las zonas urbanas o rurales en las que se encuentran pero ejerciendo sobre ellos un control, que consiste en identificarlos, esterilizarlos, y mantenerlos controlados desde el punto de vista sanitario y alimentarios de forma correcta.

En el caso de la protectora de animales La Rosaleda, la subvención del Cabildo asciende a 12.000 euros con el objetivo de contribuir a financiar parte de los gastos de funcionamiento del refugio de gatos.

Para el Grupo Animalia de Protección y Defensa para Animales Domésticos y Silvestres de Tenerife está prevista una ayuda de 18.000 euros para la implantación del proyecto CES.