Acusados agresión sexual
Acusados agresión sexual EUROPA PRESS

Los dos acusados de agredir sexualmente a una joven en Laredo, en noviembre de 2015, han negado los hechos que se les atribuyen, mientras que la chica ha mantenido su versión de que uno de ellos la sujetó y el otro trató de tocarla y desabrocharla el pantalón. También la Fiscalía ha mantenido su petición de cinco años de cárcel para cada uno.

Los hechos ocurrieron después de que los tres jóvenes se encontraran en una discoteca y se fueran a casa de uno de ellos, donde estuvieron bebiendo y escuchando música, y donde también estaba durmiendo un compañero de piso del acusado.

Durante el juicio, celebrado este martes en la Sección Primera de la Audiencia Proincial de Cantabria, los acusados han relatado que uno de ellos estaba besándose con la chica de manera consentida en el piso del otro cuando ésta le mordió el labio.

En ese momento, el chico la insultó llamándola "vasca de mierda", ella le abofeteó y su amigo, que estaba sentado en el sofá de al lado, les separó. Seguidamente, ella cogió su bolso y se marchó "llorando", dejándose el teléfono móvil.

Según su versión, el principal acusado ya se había "liado" con la chica hace "dos o tres años" en la lonja y no se habían vuelto a ver, lo que ella ha negado y ha asegurado que les conoció en dicho lugar "hace años" y era su amiga, pero que no ha mantenido ninguna relación con ellos.

En su declaración, la chica ha comentado que había bebido siete copas en la discoteca y dos cervezas en el piso, pero que no estaba "muy afectada". Además, ha negado haber fumado porros, como ha dicho uno de ellos, y ha declarado que sabe que los chicos consumen drogas pero no es consciente de si lo habían hecho ese día, aunque "iban y venían al baño".

Según la víctima, cuando estaban en el sofá, y tras haberse apartado porque el acusado la intentó besar, el otro la cogió de los brazos y el primero se abalanzó sobre ella, tocándole los pechos "por encima y por debajo" de la camisa. En su defensa, le golpeó en la espalda con un tacón, le arañó y le mordió en la cara, según ha relatado la víctima.

Al golpearle, el chico se enfadó y le puso "la cabeza contra el suelo". Fue entonces cuando el segundo acusado le animó a parar diciéndole "la estamos preparando".

En ese momento, la joven escapó del piso y fue a casa del novio de una de sus amigas, aunque se confundió de timbre y le recibió una vecina, a la que contó lo ocurrido al verla llorando.

Posteriormente, el chico al que buscaba y otros amigos le acompañaron a recuperar el móvil, pero uno de los acusados ya no estaba en el piso y el otro no se lo devolvió porque, según ha dicho, "no apareció" hasta después de unos días, cuando su compañero de piso abrió el sofá-cama y lo encontró.

La joven ha mantenido en todo momento que el segundo chico, el que vive en el piso, no la tocó, sólo la agarró. "Uno me agarró y otro se me echó encima", ha dicho. Los testigos han añadido que, cuando ella volvió a su piso acompañada -aproximadamente media hora después-, él le ofreció acompañarla a poner una denuncia, pero dijo que si le entregaba el móvil, "se olvidaba de todo".

Sobre ello, el propio acusado ha reiterado que le dijo "más de tres veces" que le acompañaba a la Guardia Civil. El otro joven ha pedido disculpas por los insultos hacia la chica, pero ha asegurado que nunca le ha "levantado la mano a una mujer".

TESTIGOS

En el juicio también ha declarado la vecina a la que la víctima llamó al timbre por equivocación, que ha explicado que, en ese momento, la chica dijo que habían tratado de abusar de ella tres personas, aunque finalmente los acusados son dos. Ha añadido que le confesó que habían "tonteado" con besos y caricias, pero que "ellos querían llegar a más y ella no".

Lo mismo ha contado el chico al que buscaba, novio de su amiga y amigo de los acusados, que ha dicho que aunque no se lo comentó el día de los hechos, "después" le contó que "se habían liado".

También ha declarado como testigo la ex novia del acusado de sujetar a la víctima, que la acompañó a buscar su móvil y a la que dijo que habían intentado violar. Tanto ella como el compañero de piso han coincidido en que les "extraña" que el acusado se haya comportado como relata la chica, ya que es una "muy buena persona".

El compañero de piso, además, ha añadido que se despertó al oír risas y les pidió que no hicieran ruido, pero no volvió a escuchar gritos ni sollozos.

VERSIÓN DEL FISCAL

El caso ha quedado visto para sentencia y la Fiscalía ha mantenido su petición de cinco años de cárcel para cada uno y una indemnización de 4.000 euros por daños morales.

Según el fiscal, la víctima se ha mantenido "persistente y firme" en todas sus declaraciones y que existen elementos de corroboración objetiva como una camisa rota -la que llevaba ese día- y el hecho de que se vaya dejando un objeto "de tanto interés para ella" como es el móvil. Además, los testigos han coincidido en que estaba "muy alterada".

Por otra parte, la abogada del principal acusado ha dicho que no existe prueba de cargo y que las diferentes declaraciones que ha prestado la chica desde 2015 contienen "un montón de contradicciones e incorrecciones". Además, ha pedido como atenuantes la ingesta de sustancias y bebidas alcohólicas y dilaciones indebidas.

El letrado del otro se ha acogido a la presunción de inocencia y ha destacado que existen "dudas razonables" como para atentar contra este principio, ya que puede haber ocurrido "lo que dice ella o lo que dicen ellos".

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