Croquetas de gin tonic
Croquetas de gin tonic IKER MORÁN

Lo confesamos: nosotros también vamos a Alimentaria en busca de las novedades más surrealistas del mercado. La innovacción, las tendencias, las grandes cifras macroeconómicas que mueve la industria alimentaria y de la restauración, y las charlas de los mejores cocineros del país están muy bien, pero a la hora de la verdad todos vemos unas croquetas de color azul y nos volvemos locos.

Y no es una forma de hablar porque exactamente eso es lo que ha traído la firma de congelados Maheso a esta edición: un surtido de croquetas de lo más original y exótico. Y es que el color azul es casi lo de menos -y eso que la comida azul siempre es tan escasa como complicado que resulte atractiva- si tenemos en cuenta su sabor: gin tonic.

Sí, estamos ante las primeras croquetas de gin tonic del mundo. ¿Necesitaba el planeta algo así teniendo ya inventos como las croquetas de chocolate, las de tortilla de patata o las de cachopo? Posiblemente no, pero no hemos podido resistir la tentación de acercarnos a probarlas.

De color blanco intenso en su interior y un rebozado azul casi fosforito, la buena noticia es que sorprendentemente sí tienen un toque a gin tonic en su sabor. ¿Etán buenas? Digamos que son graciosas y originales. La tapa que pondrías en una fiesta para la foto y unas risas, pero que no incluirías en un menú un poco más serio o en el que se trate de comer bien.

Más buenas están las croquetas picantes -bautizadas como Max, otra de las novedades de esta original gama de Maheso y de color naranja intenso-, e incluso las verdes (Olimpia) con espirulina y guaraná. Sí, la superfood llega también a las croquetas, como si por ellas solas no fueran ya suficiente super-alimento.

Pero ojo porque compitiendo en surrealismos con las azules de gin tonic, la otra joya de esta gama son las croquetas Venus, que gracias a su elaboración con maca y mango se covierten no sólo en unas croquetas dulces que se pueden servir de postre, sino también -ejem- en una croqueta afrodisíaca.