Acaba de publicar Viva Tabarnia (Espasa), ese lugar del que es presidente. Nos recibe con ganas y seriedad, porque hay cosas de las que no se puede hacer ni parodia ni comedia.

Y, sobre todo, no hay respuesta que evite o esquive. Boadella más fiel que nunca a sí mismo. Aunque le amenacen de muerte en las paredes de su casa. 

Empieza él la entrevista: "Si tuviera dos millones de euros..." 

¿A quién se los daría?
A nadie. Me los quedaría yo.

Pero si le sobrara, ¿ni a Tabarnia?
No, porque al final es una desgracia. ¿Tú sabes lo que le pasa a la gente que le toca la lotería? El 90% acaba muy mal, unos en la ruina, otros separados de un buen hombre o una buena mujer. Es una catástrofe. Hay que vigilar porque te puede desequilibrar la vida. A Tabarnia no se lo daría, porque tiene una ventaja y es que está hecha muy artesanalmente, con gente con ilusión, y hay un cierto caos. Y muy poco dinero.

¿Mejor así? 
Sí, el dinero hace que entren intereses y que se pierda la libertad. Tabarnia tiene un recorrido relativamente corto: el tiempo que aguante esta ilusión. Si se organiza ya me interesa menos.

Con humor, ¿se llega de contrabando donde no se llega de otra manera?
El humor es una forma de vivir. Es la parte más civilizada de nosotros.

Sin humor imposible ir a Bruselas, hacer una performance de Puigdemont y salir indemne...
Esencialmente es poner el sentido del humor al servicio de la catarsis general. La gente necesita una catarsis.

¿Todos?
Una parte, los que están fanatizados se lo toman por todo lo contrario. Quieren lincharme. Pero hay a gente que le gusta ver una exhibición de libertad. Hay gente en Cataluña que ha sufrido el silencio y la persecución, y para ellos significa un desahogo extraordinario.

Deja claro en el libro que es falso que hubo una represión franquista sobre el catalán...
Es falso, solo es que no entraba en la escuela. Pero nadie nos prohibía hablar en catalán. Mis maestros me hablaban en catalán, otra cosa es que dieran la clase en español.

Entonces, ¿por qué se ha creído eso?
La paranoia es la patología más fácil de inducir.

¿Ahora más que antes?
Es un proceso de alimentar un virus, un virus que estaba cristalizado con la democracia. No había epidemia, era minoría. Sucede que este virus del catalanismo es un virus xenófobo.

¿Todo nacionalismo lo es?
Claro, siempre es creer que eres superior al otro. Pero unos sinvergüenzas han reanimado este odio xenofóbico.

¿Por qué?
El caldo de cultivo ya estaba. Estaba controlado hasta que los catalanes tuvimos la desgracia de que un hombre muy resentido con todo lo español y que se había creído esa historia falsa de la Cataluña libre, tomara el plan de dinamitar el Estado.

¿Y por qué tanta gente joven en las manifestaciones?
Hay dos generacioens educadas en el odio a todo lo español. Todos los compañeros de mis hijos odian los español. Mis hijos no están en Cataluña ni se lo he aconsejado jamás. Pero a mis nietos he dejado de hablarles en catalán. Finalmente la lengua nos ha perjudicado, ha sido un efectivo militar. 

Tabarnia, ¿ejemplo para crear un poco de duda?
Tabarnia tiene una función catártica y de aviso esencial y es que decimos a los nacionalistas: si llegan a las últimas consecuencias, nosotros también.

¿Han llegado hasta las últimas consecuencias?
No, las últimas sería conseguir la independencia de Cataluña. En ese caso Tabarnia es una parte del territorio catalán, que es la parte económica más potente que votó partidos contstitucionalistas, y diríamos: nosotros nos quedamos en España.

¿Molesta la asociación con determinados partidos?
Es nula. No hay conexión con partidos. 

Hablo de Ciudadanos... O de si Podemos apareciera...
No tenemos ni queremos relación con ninguno. 

¿Cansa que primero lo tachen de comunista y luego de facha?
Yo soy muy civilizado, pero tengo una parte animal, y esa parte lo que hace es dar falsos rastros. Yo siempre he sido un gran conservador y de joven lo más anticomunista que se podía ser. Yo soy un absoluto conservador.

¿Y de derechas?
No, no eso es otra cosa. Los de derechas no son conservadores, son depredadores. Soy conservador pero no especialmente de derechas. ¿Hay algún partido en la derecha en España?

¿Lo que ocurre en Cataluña es responsabilidad del PP?
Lo que ocurre es una responsabilidad de unos dirigentes catalanes que hicieron su agosto económicamente y en cuestión de poder. Pero si aceptamos que eso ha ido más lejos, que ha sido así, el gobierno ha tenido mucho que ver. Han dejado crecer el monstruo. El PP se ve incapacitado. 

¿Dejación de funciones?
Absolutamente, y si Rajoy hubiera intervenido en ese seudoreferéndum, no estaríamos donde estamos.

¿Otro presidente habría entrado?
Sí, Felipe González habría intervenido, no habría dejado crecer el monstruo a estos niveles. 

¿Imaginó de niño que llegaríamos hasta aquí?
Ni hace 15 años. Lo sucedido era inimaginable. Primero por la dejación del estado y después por la cara dura de esta gente, por la absoluta desfachatez de estar mintiendo como bellacos al decir que España es dictatorial y franquista. Dicen unas barbaridades increíbles: para decir que no es una democracia se necesita mucho morro. 

¿Qué piensa cuando escucha "presos políticos"?
Son presos por la política pero no se les ha encarcelado por sus ideas sino porque han incumplido la ley, querian hacer saltar el estado, dar un golpe de estado. 

¿Hay rebelión y sedición?
Hay intento de un golpe de estado.

Pero no hay violencia...
La violencia se puede ejecutar de muchas maneras. La primera que hay la cuento con que en mi pueblo que hay 24 votos constitucionalistas, el resto, casi 300, son nacionalistas. Estos 24 ni se atreven a salir. Eso es miedo. Han creado miedo social. Violencia hay: a mí cortaron tres árboles del jardín y hay pintadas amenazándome de muerte y me tiran bolsas de basura constantemente. ¿Es necesario que haya muertos? 

¿Su mejor etapa?
La mejor cuando uno tiene una cierta experiencia y mantiene vigor, esto es de los 40 a los 50. 

¿Y luego qué pasa?
Que uno ha de volverse más casto. Los años obligan a la castidad.

Un adjetivo de cada nombre:
Junqueras:
Un monje místico

Puigdemont:
Un frescales, un aprovechado.

Rajoy:
Lo que menos le gusta es la politítica; y lo que más, un partido de fútbol.

Pedro Sánchez:
Puro teatro.

Pablo Iglesias:
Un aprendiz de brujo.

Rivera:
Un chico que va aprendiendo, pero aún tiene que aprender mucho. Es listo, astuto. Ha conseguido ser una esperanza y rescatar a muchos de la desidia.