Michael Cohen, abogado de Donald Trump
Michael Cohen, abogado personal del presidente de EE UU, Donald Trump. SHAWN THEW / EFE

El FBI registró este lunes la oficina de Michael D. Cohen, abogado personal del presidente de EE UU, Donald Trump, y confiscó registros relacionados con distintos asuntos, entre ellos los pagos a Stephanie Clifford, más conocida como la actriz porno Stormy Daniels, informó el diario The New York Times.

Según informa a su vez The Washington Post, Cohen está siendo investigado por fraude bancario y violación de las leyes de financiación electorales en relación con el escándalo de la actriz. En concreto, el rotativo capitalino, que cita a una fuente familiarizada con la investigación, afirma que Cohen está siendo investigado por dos delitos: infracción de las leyes de financiación de campañas electorales y fraude bancario, este último castigado con una pena de hasta 30 años de prisión.

En la recta final de las elecciones de 2016, cuando estallaron varias denuncias de abusos sexuales contra Trump, Cohen pagó supuestamente 130.000 dólares a Daniels para mantener en secreto una supuesta relación que mantuvo en 2006 con el actual presidente. El propio Trump señaló la semana pasada que no sabía que su abogado le había entregado esa suma a la actriz como parte de un acuerdo de confidencialidad sobre la supuesta relación.

Como el pago se produjo supuestamente en la recta final de las elecciones de 2016, podría haber violado las leyes estadounidenses sobre financiación electoral al considerarse que tenía como objetivo preservar una buena imagen de Trump, como candidato, en un momento especialmente crítico. Fue en ese momento cuando salió a la luz un vídeo correspondiente a un segmento del programa Access Hollywood, grabado en 2005 y en el que Trump presumía de que podía "agarrar por el coño" a las mujeres simplemente porque era un personaje famoso.

Al margen de la trama rusa

En cuanto al registro del despacho de Cohen, The New York Times recoge en su información declaraciones del abogado de Cohen, Stephen Ryan, quien calificó la acción como "inapropiada e innecesaria". El jurista explicó al periódico neoyorquino que la fiscalía federal para el distrito sur de Nueva York "ejecutó una serie de órdenes de allanamiento y confiscó las comunicaciones privilegiadas" entre Cohen y sus clientes.

Según el Times, el registro no parece estar relacionado directamente con la investigación sobre la presunta trama rusa que lidera el fiscal especial Robert Mueller, pero no descarta que haya sido el resultado de información descubierta por él y que haya entregado a fiscales en Nueva York. "Los fiscales federales me han informado de que la acción de Nueva York es, en parte, una referencia de la Oficina del Asesor Especial, Robert Mueller", agregó Ryan.

Una fuente citada por el rotativo señaló que, además de los pagos, el FBI confiscó información sobre correos electrónicos, documentos de impuestos y registros comerciales.

"Caza de brujas"

Trump, por su parte, consideró "vergonzosa" la decisión del FBI de registrar la oficina de su abogado personal, y lo achacó a la "caza de brujas" contra él por la investigación de la trama rusa, que consideró "un ataque al país". "Acabo de oír que han entrado en la oficina de uno de mis abogados personales. Es una situación vergonzosa. Es una caza de brujas total. Llevo mucho tiempo diciéndolo", dijo Trump a los periodistas al reunirse en la Casa Blanca con líderes del Pentágono para hablar sobre Siria.

"Cuando me enteré de esto, [pensé que] este es un nivel de injusticia completamente nuevo", afirmó Trump, quien centró sus críticas en el equipo de Mueller, al que calificó como "el grupo de gente más problemático que nunca" ha visto. "Este es el grupo de gente más sesgada que hay. Esta gente tiene los mayores conflictos de interés que nunca he visto. Todos son demócratas. O son demócratas o un par de ellos son republicanos que trabajaron para el expresidente Obama. No están mirando al otro lado, a Hillary Clinton", protestó Trump.

Además, Trump volvió a arremeter contra su fiscal general, Jeff Sessions, quien decidió inhibirse de las decisiones relacionadas con la investigación sobre Rusia debido a su implicación en la campaña electoral republicana de 2016. "El fiscal general cometió un terrible error cuando hizo esto y cuando se inhibió. Debió hacernos saber que se iba a inhibir y habríamos nombrado a otro fiscal general. Hizo algo que yo considero un error muy terrible para nuestro país", subrayó Trump.