Cachimba
Cachimba, también conocida como shisha o pipa de agua. GTRES

La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) ha advertido de que fumar en pipas de agua es tan nocivo como los cigarrillos, con lo que considera que deben estar sujetas a una regulación similar a los productos del tabaco.

Según el neumólogo del Hospital Clínico de Valencia y miembro de la Separ, Jaime Signes-Costa, una sesión típica con este método de fumar equivale a inhalar 200 veces el humo de un cigarro, que, además contiene los mismos niveles altos de monóxido de carbono, metales pesados y cancerígenos. Así, son un factor de riesgo para el desarrollo de cáncer o de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

El experto, tal y como indica la Separ en un comunicado, ha alertado de que se ha constatado que otras fuentes de calor, como la madera o el carbón, contienen sus propios tóxicos, que compartir su boquilla conlleva el riesgo de contraer infecciones y que no están provistas de ningún sistema que las haga más seguras. Para Signes-Costa, las pipas de agua "deben estar sujetas a una regulación similar a otros productos del tabaco y se deben incluir avisos sobre la salud, erradicar los mensajes de cero alquitrán y otros mensajes relacionados con natural o ecológico".

A su juicio, también se deberían establecer programas "de prevención y estrategias de cesación, prohibición de usarlas en lugares públicos y hacer más educación para sanitarios". La Separ recuerda que las pipas de agua, también llamadas cachimbas entre otras denominaciones, son un método tradicional para fumar tabaco y están ligadas a las culturas orientales y del este del Mediterráneo.

Para fumar en ellas, es necesario un tabaco especial que además puede aderezarse con aditivos de manzana, miel, menta, cereza o capuchino, que endulzan o dan sabor, abunda la Separ, que pone de manifiesto que se ha convertido en el método de uso de tabaco "más prevalente" entre los adolescentes del este del Mediterráneo y el segundo en Estados Unidos.

Consumo europeo

La Separ subraya que en el último Eurobarómetro sobre tres actitudes de los europeos frente al tabaco y los cigarrillos electrónicos de 2017, al menos uno de cada tres de entre 15 y 24 años afirmaba haber probado fumar en pipa de agua alguna vez. El 13% de los europeos se declaraba fumador en cachimba, mientras la cifra es de un 2% en el caso de España.

Por todo ello, la Separ sostiene que el uso de las pipas de agua "no es inocuo, ni menos nocivo que fumar cigarrillos convencionales" y que en los últimos años han proliferado estudios y revisiones sobre la evidencia médica más actual disponible "en importantes revistas científicas que así lo demuestran".