Desfile de La Legión
Desfile de La Legión EUROPA PRESS/ARCHIVO

El Ejército de Tierra ha activado el protocolo de protección frente al acoso y ha abierto un procedimiento de "información previa" ante la denuncia de una legionaria sancionada con tres días sin sueldo por no acudir a la celebración del día de la Inmaculada el 8 de diciembre en su base de Viator (Almería) porque no tenía con quién dejar a su hija.

La asesoría jurídica del Ejército maneja ese procedimiento que deberá concluir con la decisión de archivar el caso, abrir expediente disciplinario o trasladarlo a la justicia militar, según han aclarado fuentes del Ejército.

En caso de que se decida abrir expediente disciplinario, se deberá calificar si ha existido falta y si esta es grave o leve. Si es grave podría ser sancionada con hasta un mes de arresto, según el código disciplinario militar. Según el Régimen Disciplinario de las Fuerzas Armadas, la autoridad competente podrá ordenar la práctica de una información previa para el esclarecimiento de los hechos.

Ese día, que se celebraba la patrona de Infantería, la legionaria destinada en el Tercio Juan de Austria de la Legión excusó su presencia en su unidad porque al ser festivo no tenía a nadie para atender a la niña. Reclamó un día de asuntos propios al que tienen derecho los militares, que le fue negado, por lo que optó finalmente por no asistir.

La unidad le impuso una sanción económica de tres días sin haberes, que recurrió sin éxito.

La legionaria, con una reducción de jornada de una hora diaria para cuidado de su hija de dos años, ha explicado su situación por carta a la ministra de Defensa y en la misma detalla el trato sufrido por parte de sus superiores.

En dicha misiva, que ha adelantado El País, la mujer asegura que sus superiores le llegaron a decir: "Lo que has hecho no tiene nombre, es una deslealtad absoluta. Si pasas de venir a un desfile ¿qué harás cuando haya una guerra? Si fueras civil hoy mismo te echaría a la calle y tu hija se moriría de hambre. Los privilegios son para gente que cumple, así que olvídate de estudiar para el curso de cabo".

Ante la situación y al recibir el parte del Tercio Juan de Austria, el jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra (JEME), general Francisco Javier Varela, ordenó activar la Unidad de protocolo frente al acoso sexual y por razón de sexo en las Fuerzas Armadas.

Esta Unidad de Protocolo ofreció a la legionaria apoyo jurídico y psicológico, así como cambiar de compañía dentro de la misma base. Rechazó la asesoría, pero aceptó el cambio de compañía. Desde ese momento ha dejado de estar al servicio del capitán que la sancionó.