Jesús Aguirre con la Plataforma Libres de Essure
El coordinador de Política Sanitaria del PP cordobés y senador, Jesús Aguirre, se reune con la Plataforma Libres de Essure. PP / E.P.

El calvario por el Essure es una realidad que se ha vivido y se sigue viviendo en toda España y Europa, donde está paralizada su comercialización. Lo confirman Teresa Prados (coordinadora de Libres de Essure de la zona de Levante, Baleares y Barcelona) y Susana Vázquez (de Andalucía), que cuentan a 20minutos que la peor situación del país se vive en Córdoba, ciudad española donde comenzó a implantarse hace ya 15 años y donde lo llevan unas 8.000 mujeres. Unas 300 de ellas ya han pasado por el quirófano para quitarse el dispositivo.

Teresa y Susana, junto con la coordinadora de la plataforma de la Comunidad de Madrid, Elisa Fornés, explican además que lo único que piden es "que el trato sea digno, que haya una revisión y mejora del protocolo de retirada existente y que cuenten con las afectadas para elaborarlo" además de participar en una mesa cuatripartita con la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), el Ministerio de Sanidad y Bayer.

Sin embargo, una de las medidas que están tomando las afectadas es denunciar. Las tres coordinadoras, como otras muchas, han recurrido al despacho de abogados Castreje Abogados para emprender acciones legales, "tanto contra la comerciante Bayer, Sanidad, como a los seguros de salud o a los ginecólogos individualmente". Cada caso es distinto y las denuncias deben presentarlas por separado. Cipriano Castreje Martínez, letrado titular, afirma a este periódico que, como cualquier persona, tienen "derecho a la salud, a la dignidad, a ser informadas sobre cualquier mecanismo que se implante sobre su cuerpo y los efectos adversos que puede producirle. Es el derecho a ser reparadas de forma integral del daño que les cause, en este caso, un producto sanitario y a la reparación integral de dichos daños que le haya causado el producto o la mala praxis médica si la ha habido".

Hay 40 denuncias en marcha

El procedimiento, explica Cipriano, es el siguiente: "Estudiamos cada uno de los casos, pedimos la historia clínica de cada una de ellas, vamos viendo de si hay alguna probabilidad o no de iniciar alguna reclamación por daños y perjuicios o la que se estime oportuno". Pese a ello, también declara que "el Essure no ha fracasado en todos los casos en los que se ha implantado, pero sí la relación riesgo-beneficio en este caso el balance ha sido muy negativo" y es que ahora mismo ya hay 40 personas que han comenzado los trámites para la reparación integral del daño que les ha causado o les está causando el anticonceptivo.

Por el contrario, desde Bayer afirman que "no tenemos constancia de que haya ningún litigio abierto" y añaden que "se han hecho diferentes evaluaciones en la seguridad del producto y todos confirman que el perfil beneficio-riesgo sigue siendo positivo". Respecto a su retirada aseguran que no tuvo nada que ver con estas afecciones, sino con la bajada de la demanda por parte de las mujeres del producto y que no esperan "que haya un camnio en esta tendencia". Asimismo declaran que "en términos de protocolo, el año pasado, se llegó a un acuerdo entre la SEGO y la Sociedad Española de Contracepción (SEC)".

Desde la SEGO aseguran que ese protocolo ya existe y que se han impartido los cursos necesarios al personal médico: "Existe una técnica recomendada y una formación. Se recomienda su retirada por histeroscopia, pero pueden surgir complicaciones dependiendo del conocimiento de la misma y de las circunstancias concretas de cada mujer", asegura a este periódico Ezequiel Pérez Campos, presidente del Comité Científico de la SEGO. "No hay que negar que existe un porcentaje de mujeres con sintomatología compatible [con Essure], pero no hay que generalizarlo. No se puede crear una alarma social porque hay muchas mujeres portadoras de Essure que no ha tenido ningún problema, pero están inquietas. No es una epidemia", añade.

Sí que afirma Pérez Campos que por la Seguridad Social se recomendaba Essure al ser "una técnica sencilla" en la que los ginecólogos ya "tenían mucha experiencia" ya que la mayoría de los españoles acudimos al sistema de salud público. También se ponía en clínicas privadas en las que los facultativos habían adquirido la "destreza necesaria".

A las mujeres afectadas "les han extirpado las trompas e, incluso, el útero; ha habido gente que ha cogido depresiones, que se ha divorciado, que ha tenido hijos no queridos y con graves secuelas y deformidades porque se les ha 'vendido' el método con infalible y el Essure no es un método perfecto", añade el abogado de las afectadas. Por este motivo, Cipriano asegura que pueden reclamar indemnizaciones desde 10.000 por daño moral hasta el millón de euros porque ha tenido un niño con gravísimos problemas.

Se reunieron en enero con el coordinador de Política Sanitaria del PP cordobés y senador, Jesús Aguirre, para ponerlo en marcha su petición, pero cuatro meses después siguen esperando. En este tiempo, su reclamo también ha llegado al Congreso. El pasado 26 de marzo, la diputada y portavoz de Sanidad de Izquierda Unida, Eva García Sempere, remitió en la Cámara Baja una completa batería de preguntas parlamentarias para que el Gobierno explique el verdadero alcance negativo en las mujeres afectadas en nuestro país por este anticonceptivo permanente. IU siguió así los pasos del PSOE que, a través de su portavoz en la Comisión de Sanidad del Congreso, Jesús María Fernández, pidió al Ejecutivo, a principios del mismo mes, que desvelara cuántas pacientes portan el dispositivo —dato que no han querido proporcionar a este periódico desde el Ministerio de Sanidad— y el registro de efectos secundarios. A día de hoy no ha habido respuesta.