Paella
Paella EMMA GARCÍA

La paella es un plato humilde, del pueblo, que se ha hecho y comido en la misma huerta con productos de allí, cocinada a la leña y compartida en familia los domingos. Por tanto, hablar de protocolo igual es un tanto extravagante, aunque hay algunas normas no escritas sobre la forma correcta de servir y comer este plato tan popular.

Para empezar, la paella en casa siempre se ha comido directamente de la paellera (el paelló). Simplemente la gente se sienta alrededor y empieza a comer con una cuchara la parte de paella que le ha tocado delante, sin apartar cosas. Si algo no te gusta, lo dejas en el centro para que otro pueda cogerlo.

Antiguamente se comía con cuchara de madera. Cada comensal tenía la suya personal pero eso, con el tiempo, se ha ido perdiendo y no hay ningún problema en usar cucharas de metal.

Es verdad que algunos restaurantes que sirven paellas a turistas se empeñen en entregar unas cuchara baratas de usar y tirar, de las que raspan en la boca y te dejan mal sabor. Por cierto, en la Biblia de la paella podemos encontrar unos mandamientos muy acercados sobre la forma tradicional de comer paella.

El socarrat es sagrado

Si hay mucha gente en la mesa o preferimos servir la paella en platos por comodidad, tampoco es ningún sacrilegio. Tampoco se lincha a nadie por usar un tenedor o apartar els fesols de garrofa (garrofones). Para servir la paella en platos se suele usar una paleta (o espumedera) plana, generalmente redonda (la misma con la que se ha hecho la paella), para poder coger bien desde abajo y rascar el socarrat.

Por si hace falta explicarlo, nos referimos a la parte de arroz que se ha pegado al fondo y se ha tostado sin llegar a estar quemado. No es ningún fallo, al contrario, se hace expresamente y es muy apreciado.

También se puede servir (más típico de restaurantes) con dos cucharas en una mano y un tenedor en la otra para ayudar. Se intenta servir la carne y verduras con proporcionalidad entre los comensales, y se ignora totalmente al que dice que sólo quiere arroz. Por supuesto, cuando le digas al cocinero o cocinera que ya tienes bastante en el plato no parará hasta mucho después, cuando considere que tienes suficiente comida como para no poder levantarte de la mesa al acabar.

¿Paella para cenar?

La paella se come de día, al mediodía, por mucho que a los turistas les parezca la mejor cena del mundo y muchos restaurantes la ofrezcan. ¿Hay excepciones en estas leyes paelleras no escritas? Sí, las noches de fiesta muy largas, en las que siempre a alguien se le ocurre a las 5 de la mañana proponer ir a a la alquería de otro a preparar una paella.

La paella es plato único, aunque se suelen servir algunos entrantes sencillos primero, como una ensalada verde o unos mejillones. No se acompaña con pan y se puede usar limón, aunque igual el cocinero tuerce un poco el morro ya que suele estar reservado a las paellas que no salen muy buenas o a las marineras. En cualquier caso, a mucha gente le gusta y tampoco pasa nada por echar un poco.

Y sí, es verdad: por tierras valencianas no nos gusta que a cualquier arroz con cosas se le llame paella. Y es que en la terreta nos lloran los ojos al ver fotos de paellas con chorizo.