Reunión en Empleo
Los agentes sociales reunidos con la exministra de Empleo, Fátima Báñez. EFE/Fernando Alvarado

Suben los sueldos de los funcionarios. Las pensiones más bajas. La remuneración de los policías, la del Gobierno, la de Casa del Rey. La ansiada recuperación de rentas está llegando a casi todos... pero no a todos. Quedan los asalariados protegidos por convenio. Y es un colectivo de más de ocho millones de trabajadores.

El Acuerdo para Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) encalló en 2017 tras meses de negociaciones infructuosas y este año va camino de repetirse el desencuentro. "Esto va fatal", explican a 20minutos desde uno de los sindicatos que negocia este marco de referencia salarial para los dos próximos años. "Tiene mala pinta, es una situación deprimente", aseguran desde el otro gremio sindical involucrado en las reuniones.

Tras el fracaso del año pasado, sindicatos y patronal retomaron la negociación el 25 de enero. Han pasado más dos meses. Se han celebrado seis reuniones. Este lunes será la siguiente. Y de nuevo, no hay fruto visible. "No llegamos a entender por qué no hay un acuerdo", lamentó la semana pasada el ministro Cristóbal Montoro, que solicitó a la CEOE "dedicarse a su trabajo", es decir, firmar un pacto al que Hacienda sí llegó con esos mismos sindicatos para los funcionarios.

Las negociaciones se llevan con perfil bajo. Nadie quiere hacer ruido. Desean consensuar tranquilamente, sin presiones y sin el enconamiento declarativo que llevó al bloqueo en 2017. Pero el silencio tampoco desengrasa. El límite de finales de marzo que se impuso la patronal para negociar ya pasó y ha tenido que ampliarlo al 25 de abril, antes la junta de la CEOE. "En el estado actual, es imposible llegar a un acuerdo en 20 días, sería milagroso", apunta una fuente sindical.

Pero nadie quiere dilatarlo más. Ni la patronal se plantea llegar a mayo, ni los sindicatos "prolongar la agonía" de 2017, cuando la negociación se extendió al verano. "Pero hay cosas que no nos gustan", alegan fuentes de la CEOE. Esas cosas son básicamente tres: el sistema de cálculo de la subida salarial, la cláusula de garantía salarial y —según estas fuentes— que los sindicatos sugieren derogar la reforma laboral por vía de los convenios colectivos firmados a nivel inferior.

CEOE y Cepyme ofrecieron en enero un 2% de subida fija y un 1% variable en función del sector. Los sindicatos, por su parte, exigían recuperar el poder adquisitivo perdido en la crisis con un 3,1% de subida (el 1,6% de la inflación prevista este año, más un extra de 1,5 puntos) además de un sueldo mínimo en convenio de 1.000 euros en 12 pagas (850 en catorce) y una cláusula de garantía salarial para que los sueldos no se vean afectados por una subida de precios mayor de lo esperado.

Fuentes sindicales indican que el presidente de la CEOE, Juan Rosell —que acabará su mandato a finales de 2018— está siendo "presionado" desde dentro para que no levante mucho la mano.  Según ha podido saber este medio, la patronal estaría dispuesta a elevar el fijo al 2,5%. Medio punto más. Pero el desencuentro no radica ahí. "Existe un acercamiento en las cuantías, pero no lo suficiente para que exista un acuerdo", matizan desde la CEOE.

El desencuentro: productividad y garantía salarial

El problema parece ser el sistema de cálculo. Los sindicatos piden ese 3,1% de alza salarial mínima para sectores sin productividad definida —es el caso de muchos servicios desregulados— o con una productividad baja, pero exigen una revalorización mayor para sectores en los que crece mucho la productividad. En esos, el extra de 1,5 puntos se añadiría al crecimiento del sector. Es decir, si el PIB de una actividad próspera crece un 4%... los salarios tendría que subir un 5,5%.

"¿Alguien cree que se puede triplicar la subida actual de salarios?", se preguntan en la patronal, que recuerda que la inflación esperada este año no supera el 1,6%. "Esos incrementos no solo están por encima de la realidad, también superan el 1,75% de alza que esos sindicatos pactaron para los funcionarios". Los sindicatos matizan su exigencia y aseguran que solo son "recomendaciones" y que los sectores y las empresas pueden optar por incorporar "todo o parte" de este incremento.

Organismo Inflación media prevista en 2018
Comisión Europea 1,6%
FMI 1,5%
OCDE 1,3%
Funcas 1,5%
BBVA 1,6%
Banco de España 1,2%

Fuente: Elaboración propia

Sí existe algún acercamiento más en la exigencia sindical de llevar el salario mínimo en convenio a 1.000 euros en doce pagas. No quizás este año, pero sí de forma progresiva hasta el año 2020, un sistema que ya se usó en diciembre para pactar la subida del SMI. Eso sí, de la cláusula de garantía vinculada al IPC, ni hablar. La CEOE la considera "no razonable" y aduce que "solo tenía sentido hace años, cuando la inflación era preocupante y estaba descontrolada".

¿Y si no hay acuerdo?

Que no se firme el AENC, no implica que los salarios vayan a congelarse. Los convenios sectoriales y territoriales se siguen cerrando. A finales de febrero ya se han firmado 3.537 con una revalorización salarial media del 1,51%. Tres décimas más que en 2017, según Empleo. Pero alcanzar un acuerdo sería importante porque el AENC es un referente para guiar todas las negociaciones colectivas a su baremo. El año pasado, sin acuerdo en vigor, perdieron seis décimas de poder adquisitivo.

"A nadie beneficia que no haya acuerdo, pero si lo debatido no nos parece razonable, no firmaremos", avisa la patronal. Si eso pasa, los convenios se seguirán firmando como hasta ahora. Es decir, con una revalorización inferior a la oferta de la patronal. Los empresarios, en este escenario, no tendrían demasiado incentivo a rubricar un acuerdo si le encuentran pegas.

"Viven instalados en el ventajismo que les reportó la reforma laboral", zanjan desde los sindicatos. UGT y CC OO consideran "preocupante" no llegar al acuerdo porque se dejaría a su suerte a sectores donde la relación de fuerzas es desfavorables al trabajador. "Sin paraguas de la AENC, no tendrían donde acogerse y la patronal les impondría sus condiciones".