Kaia Gerber
Kaia Gerber, la hija de la modelo Cindy Crawford, protagoniza la nueva colección de bolsos de Chanel. CHANEL

Una chica joven aparece tumbada en un sofá y con un vestido blanco por encima de las rodillas. No adopta ninguna pose sexy. No hay transparencias. Nada que se salga de tono.

Sin embargo, la campaña de la colección de bolsos de primavera-verano 2018 de Chanel ha dividido a los compradores. ¿La protagonista? Kaia Gerber, la hija de 16 años de la modelo Cindy Crawford y el empresario Rande Gerber.

La sesión de fotos se hizo en el apartamento parisino de Gabrielle Chanel y las realizó el diseñador Karl Lagerfeld. En ella, Gerber lleva un bolso de charol de la nueva colección de la firma de lujo. Facebook e Instagram echan humo ante la decisión de la Chanel de usar a una modelo "tan joven" que "apenas está vestida en las fotos".

"¿En serio? ¿Una niña de 16 años? ¿Qué estás promocionando exactamente?", escribe un usuario. Otro agrega: "Es muy guapa, pero joven" ,"No cabe duda de que es una hermosa jovencita... demasiado joven, vestida apenas y en el apartamento propiedad de Gabrielle Chanel".

Sin embargo, no todos desaprobaron la campaña: "Absolutamente impresionante".

Gerber, que cumplió 16 años en septiembre del año pasado, hizo su debut en la moda a los 10 años con Young Versace. Desde entonces, ha protagonizado portadas de Vogue y desfilado para Marc Jacobs, Burberry y Prada.

Cuando Gerber comenzó, Crawford no quiso que su hija se metiera en el mundo de la moda: "Es demasiado joven para hacer una carrera. Apenas hay trabajo para una niña de 10 años".

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Una publicación compartida de Kaia (@kaiagerber) elEne 17, 2018 at 12:53 PST

De hecho, la modelo expresó su preocupación por las presiones a las que se enfrentan los modelos jóvenes. "Tengo una hija que está entrando en este mundo, y la expectativa es que estén aún más delgadas ahora".

Chanel desata la ira de los ecologistas

La polémica de la campaña de bolsos se suma a las críticas que la firma recibió durante la Semana de la Moda de París. Karl Lagerfeld creó un espectacular bosque para su desfile que desató la furia de los ecologistas por talar árboles centenarios para el espectáculo.

El diseñador convirtió el Grand Palais en un bosque, usando toneladas de hojas secas esparcidas sobre escalones y con nueve robles cubiertos de musgo en el centro de la gran nave. También se talaron árboles para hacer filas de bancos para que los invitados se sentasen.

France Nature Environment lo tachó de "herejía", acusando a la marca de tratar de vincularse con la ecología cuando en realidad  no protegían la naturaleza.

Chanel explicó que ninguno de los árboles que se usaron tenía un siglo de antigüedad. "Al comprar los árboles, Chanel también prometió replantar 100 nuevos árboles de roble en el corazón del mismo bosque", agregó la marca en un comunicado.

Precisamente, el año pasado la firma estuvo en el punto de mira por una colección realizada en PVC en un momento en el que la contaminación plástica ocupaba los titulares.