Irene Montero, portavoz de Unidos Podemos en el Congreso de los Diputados.
Irene Montero, portavoz de Unidos Podemos en el Congreso de los Diputados. EFE

Pablo Iglesias, líder de Unidos Podemos, e Irene Montero, portavoz de dicho grupo parlamentario en el Congreso, han anunciado a través de Facebook que estrenarán paternidad en otoño.

Será por partida doble ya que Montero está embarazada de tres meses y se espera que sean gemelos o mellizos. Hasta ahora, no se había dado el caso de que dos diputados españoles, que fueran pareja, coincidiesen en su paternidad. ¿Qué haran con sus permisos de paternidad?

Hay que recordar que los parlamentarios no gozan de un permiso de maternidad y paternidad oficial. Lo que se hace es solicitar el voto telemático ya que el voto no se puede delegar.

La ley de los trabajadores establece que una mujer tiene derecho a 16 semanas de descanso por maternidad, adopción o acogimiento, seis de ellas obligatoriamente después del parto. Si se trata de un parto múltiple se pueden sumar otras dos semanas más por cada hijo.

En el caso de los hombres, tienen derecho a cuatro semanas. La madre puede ceder una parte o la totalidad de estas 10 semanas al padre, que puede elegir disfrutarlas de manera sucesiva o simultáneamente con ella.

Con el fin de alterar lo menos posible su actividad profesional, las diputadas comparten sus permisos de maternidad con sus parejas. Un hecho que no está exento de polémica: la diputada de Podemos Carolina Bescansa llevó con seis meses a su hijo al Congreso y comenzó a darle el pecho en medio de una sesión.

Criticadas por "dar mal ejemplo"

Ninguna otra diputada ha llegado hasta ese extremo, pero sí que es verdad que algunas acuden con sus bebés a sus trabajos. La exministra de Defensa y exdiputada Carme Chacón, que falleció en 2017 por una cardiopatía congénita, reconoció que amamantaba a su niño en el despacho.

Su imagen embarazadísima pasando revista a las tropas de Afganistán fue histórica, no solo por su avanzado estado de gestación (estaba de siete meses) sino porque era la primera mujer que ocupaba ese cargo.

Sin haber cumplido la cuarentena, la vicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría se reincoporó al trabajo. Había dado a luz nueve días antes de las elecciones de 2011 y volvía a la actividad política diez días después. Para que Santamaría pudiese conciliar se redujo su agenda al mínimo y se adaptaba a los horarios de lactancia.

Cuando se conoció la noticia de que Susana Díaz, secretaria general de la federación andaluza del Partido Socialista, iba a ser madre durante las elecciones de 2015 se temió que pudiese derivar en un posible adelanto de los comicios.

Díaz se apresuró a calmar a los ciudadanos explicando que su embarazo no iba a afectar en absoluto al calendario electoral porque iba a conciliar "con normalidad, como hacen miles de mujeres".

Hace cosa de un mes, el portavoz de Ciudadanos en la Asamblea Ignacio Aguado fue padre y decidió acogerse al mes de baja que le corresponde.

Alberto Núñez Feijóo, presidente de la Xunta, fue padre en febrero del año pasado y renunció a su permiso de paternidad, aunque sí estuvo ausente durante un tiempo.