Perra
Perra rescatada en Turre, Almería, con sus 10 cachorros. CLINIVET TURRE CLÍNICA VETERIANRIA / FACEBOOK

La organización que lucha por los derechos de los animales Peta (Personas para el Tratamiento Ético de los Animales) afirma que las personas que compran perros, en lugar de adoptar, no pueden ser feministas.

El argumento se basa en que quien compra un perro está apoyando la explotación sexual de las hembras que son utilizadas por sus dueños únicamente para criar cachorros.

"Las perras se ven obligadas a soportar nacimientos múltiples hasta que son físicamente incapaces de tener más cachorros", explica la organización que añade que "por desgracia, vender mujeres puede ser igual de rentable que vender cachorros".

"Las hembras están atrapadas en una pesadilla similar a la del tráfico sexual ilícito", escribe Peta en un blog.

"Sus cuerpos son controlados, manipulados, comprados y vendidos para el beneficio económico de sus vendedores".

Cuando la hembra no sirve, la matan

La organización explica que cuando las hembras dejan de ser útiles "a menudo las subastan, las arrojan a algún lado o simplemente las matan".

Mientras que las tiendas de animales son "claramente culpables por la manera horrible en que tratan a las hembras y a sus crías", pero Peta también arroja luz sobre el comportamiento de los criadores.

"Pueden producir menos camadas, pero aún así tratan a las hembras como productos para hacer dinero", dice el blog.