Así lo ha explicado a Europa Press Televisión la propietaria de este establecimiento sevillano, María de la O Domínguez, quien ha explicado que disponen de cíngulos, capirotes, túnicas, calzados, escudos de las diferentes hermandades o, incluso, "un simple botón" para renovar el vestuario del penitente que lo requiera.

Del mismo modo, ofrecen las tradicionales sandalias, alpargatas

o espartos para realizar la estación de penitencia porque este comercio viste al nazareno y al costalero "de los pies a la cabeza".

Igualmente, ha afirmado que disponen de distintos tejidos para el cliente que necesite y quiera confeccionar su túnica "en casa", así como todos los complementos que exigen las hermandades para salir en procesión.

De hecho, el capirote que trabajan es "el de cartón" siempre realizado a medida, si bien ha comentado que ahora están introduciendo el de rejilla porque lo están demandando los clientes.

En cuanto al costalero, aunque su vestimenta es menos compleja, también sigue unas pautas generales marcadas por cada hermandad. No obstante, en general van vestidos con pantalón, camiseta y sudadera a lo que acompaña el costal, la faja y la morcilla.

Otra de las figuras que componen el cortejo son los niños monaguillos, que pueden ir ataviados con sotanas y roquetes o, simplemente, con sotanas y esclavinas. No faltan tampoco en este comercio los complementos para los más pequeños como los canastos y las varas.

El gasto del penitente, según Domínguez, varía en función de lo que necesite porque "si es renovar algo, es poca cosa", pero "si es hacerlo de nuevo, depende de cada hermandad" en la que realice su estación. De hecho, ha apuntado que si la cofradía viste "más terciopelo" el precio puede ascender a "unos 500 euros". No obstante, si lleva túnica de cola blanca el precio "ronda los 200 euros", según siempre, ha dicho, "lo que toque renovar".

Por último, Domínguez ha manifestado que en Sevilla la tradición es "constante", así como que son las hermandades las que "marcan las pautas" del penitente "y eso no se mueve".

Por su parte, algunos clientes que adquirían los últimos artículos para salir de nazareno han explicado que han recogido la túnica de su hijo ya que lleva varios años saliendo en la Hermandad de Los Negritos. "Yo soy costalero, pero mi mujer y mis dos hijos salen de nazareno porque ya es una tradición", ha dicho.

En este sentido, su mujer ha hecho referencia al debate de las mujeres penitentes y ha afirmado que "la igualdad tiene que imperar en todos los ámbitos". Al hilo, ha rechazado la figura de las mujeres costaleras, si bien ha incidido en que las nazarenas son una tradición familiar que comparten "desde hace muchos años".

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