La cantante Beyoncé
Beyoncé actúa durante un intermedio de la SuperBowl. GTRES

No es una noticia de El Mundo Today ni tampoco es el Día de los Inocentes. Los autodenominados Beyhive, fans ultras de Beyoncé, no pegan ojo desde que una humorista ha dicho que una mujer tuvo la osadía de morder a la megaestrella del pop en la cara. ¿En la cara? Sí, sí en todo el careto. ¿WTF?

La locura la ha afirmado la humorista Tiffany Haddish en el número de abril de la versión estadounidense de GQ en la que ha contado que una actriz mordió a la reina del pop durante una fiesta posterior a un concierto de  Jay-Z.

Nos remontamos a diciembre de 2017, momento en el que Haddish conoce a la cantante y dice que sucedió el horrible incidente. En medio del sarao, Beyoncé va corriendo a contarle a su marido que una actriz, desconocemos su identidad, le había metido un bocado.

 Haddish, quien asegura estuvo presente en la conversación, iba a ponerle los puntos sobre las íes a la caníbal en cuestión, pero la pareja le dijo que pasara del asunto.

Beyoncé, según la versión de la humorista, se limitó al quitarle hierro al asunto: "Ni siquiera está borracha, está drogada. No suele ser así".

Tras semenjante revelación por parte de Haddish, el patio no está para bromas y un ejército de fans furiosos busca pistas en Tuiter bajo el hastag #WhoBitBeyonce. Quieren desenmascarar de todas todas a la actriz hambrienta.

La modelo Chrissy Teigen no ha hecho más que echar leña al fuego: "Solo puedo pensar en una persona que haría algo así, pero no puedo decir su nombre... es la peor ", escribía en Tuiter.

Los usuarios comenzaron a sugerir que podría tratarse de Gwyneth Paltrow y viendo que ya iban a lincharla, Teigen trató de calmarles, recalcando que no era Paltrow (la pobre ya tiene bastante con ser una de las mujeres más odiadas del planeta) e insistiendo en que sabía la identidad de la misteriosa caníbal.

Los Beyhive no se andan con segundas

A un ídolo no se le toca, no se le hace daño ni se mancha su nombre. Mucho menos se le muerde. Una máxima entre los fans que defienden a muerte a sus tótem.

Los Beyhive tienen a su diosa en un pedestal y ya lo demostraron en 2016. En la canción Sorry, Queen B mencionaba al final de la letra a una tal Becky que debía tener un pelazo.

Bien, pues los fans interpretaron esto como que Jay-Z le ponía los cuernos a Beyoncé con la tal Becky, y buscaron hasta debajo de las piedras a la mujer. Las pesquisas llevaron a los Beyhive hasta Rachel Roy, una diseñadora de moda y exmujer del, a su vez, exsocio de Jay-Z.

Roy empeoró las cosas con un absurdo comentario en Instagram sobre selfies y un pelo bonito. ¿Que pasó? Pues que la frieron a comentarios desagradables y Roy tuvo que hacerse una cuenta privada.

En medio del culebrón, aparece la famosa chef Rachael Ray a quienes los fans confundieron con Rachel Roy (lo que puede hacer un cambio de vocal) y juraron que nunca volverían a hacer su receta de fajitas calientes de pollo.