'La Terminal'
El actor Tom Hanks en una secuencia de la película 'La Terminal'. ARCHIVO

Mientras contamos los días para que llegue el verano, la Semana Santa es la segunda fecha que registra más desplazamientos para ir a la playa, al campo o conocer alguna ciudad extranjera.

Y cuando se viaja en avión ya se sabe que uno de los inconvenientes puede ser quedarse tirado en el aeropuerto... Largas escalas, retrasos de vuelos por mal tiempo o las cancelaciones son solo algunas razones que pueden llevarte a pasar más tiempo del que esperabas, dando vueltas como un hámster cabreado por las terminales.

Ten en cuenta que no todos los aeropuertos tienen tiendas abiertas las 24 horas, muchas cierran cuando despega el último vuelo. Lo mejor es que hagas acopio de suministros por si te entra hambre durante la noche.

Me he quedado tirado, ¿qué hago?

Por si acaso, lleva un kit de supervivencia contigo: tapones para los oídos, dispositivos de entretenimiento (libro, música, portátil, videoconsola, revista), un cable para cargar la batería, auriculares y una almohada para el cuello.

Si resulta que te pilla por la noche, igual te toca hasta dormir allí. El mero hecho de pensar en esta posibilidad resulta inquietante para algunas personas, mientras que otras no tienen reparos en echar una cabezadita en el banco de un aeropuerto.

Hay aeropuertos que tienen áreas específicas con sillas especiales para que dormir no se convierta en una tortura china. Munich (Alemania), Helsinki (Finlandia) o Zurich (Suiza) son algunos de los que tienen zonas de descanso con cómodos sillones y bancos acolchados para que los viajeros pueden estirarse por completo. Hasta cuentan con un servicio de ducha para hacer más agradable la espera. No es como estar en un hotel de cinco estrellas en Tailandia, pero podría ser peor.

Si de todas, todas no quieres dormir en la terminal hay otra solución: pagar un Yotel, un alojamiento dentro de la terminal del aeropuerto que está inspirado en los hoteles cápsula de Japón. Una cabina estándar se puede alquilar por un mínimo de cuatro horas y tiene baño con ducha, cama, escritorio abatible y un tele.

En Europa, solo los aeropuertos de Heathrow y Gatwick, ambos en Londres; Charles de Gaulle (París) y Schiphol (Ámsterdam) cuentan con estas instalaciones.

A la hora de viajar no tenemos muy en cuenta la ropa, pero es importante. Sí, puede resultar una tontería, pero tanto la terminal de vuelos como el interior del avión pueden convertirse en un infierno por culpa de calefacciones y aires acondicionados. Lo más idóneo es llevar varias capas para quitar o poner en caso de que haga un calor insoportable o una ola de frío siberiana.