Los hechos tuvieron lugar en septiembre de 2015, pasada la medianoche, en las proximidades de un local situado en la calle Ferreria de Palma. Según el escrito de acusación del Ministerio Fiscal, el acusado asestó varios golpes a su víctima hasta hacerle caer al suelo, donde continuó propinándole patadas y puñetazos.

La víctima perdió cuatro dientes y sufrió una fractura de huesos de la nariz y del húmero, así como dermoabrasiones, hematomas en los ojos y otras contusiones. Precisó intervención quirúrgica, tratamiento y rehabilitación. Como consecuencia, le quedaron como secuelas limitación de la movilidad del hombro y perjuicio estético.

Esa misma madrugada, el acusado, en la Avenida Alexandre Rosselló quiso deshacerse de su perra, lanzándola repetidas veces contra el suelo y contra los coches que pasaban por la calzada. Sin embargo, el animal consiguió huir sorteando los vehículos y fue recogido en el Centro Sanitario Municipal de Protección Animal del Ayuntamiento de Palma.

La Fiscalía acusa al hombre de un delito de lesiones y otro de maltrato animal.