poco saludables.

Lo explica HM Hospitales, cuyos especialistas aseguran que unas pautas sencillas como la dieta sana, el ejercicio físico o no fumar posibilitan reducir el daño ocasionado por los problemas ambientales.

Entre las enfermedades más frecuentes se hallan el asma, la EPOC y los problemas alérgicos. Los niños, las personas con enfermedades respiratorias y los ancianos son más vulnerables a la contaminación y, en las que están expuestas a la polución, se ha dado un incremento de la mortalidad por enfermedades respiratorias crónicas y por cáncer de pulmón. Estos efectos perjudiciales son más importantes, explican, en los fumadores.

La neumóloga de HM Modelo de A Coruña Lara Fontán aconseja realizar ejercicio al aire libre buscando lugares con bajos niveles de polución, evitando "en lo posible" llevarlo a cabo en el entorno urbano los días de mayor contaminación. Del mismo modo, recomienda el uso de mascarillas a los pacientes con problemas respiratorios crónicos.

ENFERMEDADES ALÉRGICAS

Por otro lado, se ha detectado un aumento de casos de alergias en núcleos urbanos, al respecto de lo que los expertos de HM Hospitales indican que

la contaminación produce una mayor agresión de las vías respiratorias, lo que facilita el paso de alérgenos.

Además, los pólenes de las plantas que están sometidas a contaminación, en especial a las partículas de diésel, son más agresivos que los que crecen en un entorno rural; al tiempo que el impacto de la contaminación varía también en función del barrio en que se reside.

A este respecto, la doctora Lara Fontán ha recordado que "los salubristas aseguran que el código postal tiene más peso sobre la salud que el código genético".

A ello, hay que sumar que "el estrés crónico puede provocar diabetes, depresión y afección de la piel a largo plazo", explica la cardióloga del Hospital HM Modelo de A Coruña Ana Álvarez. Por ello, una de las recomendaciones para reducir su impacto es no estar permanentemente conectado al trabajo, así como las técnicas de relajación como método que ayudan a evitar la ansiedad o los trastornos emocionales.

En los núcleos urbanos, las condiciones laborales, la habitabilidad, el ruido y las distancias pueden contribuir al incremento del estrés, pero esto no quiere decir que el estrés no exista en el campo, añaden. Lo que indican los expertos es que en las ciudades existe la pérdida de la red social y la soledad, mientras que en las zonas rurales se mantienen "unos vínculos mayores que crean una malla de seguridad que no solo protege la salud, sino también amortigua los efectos del estrés".

RECOMENDACIONES

La doctora Álvarez recomienda residir lejos de las ciudades que presentan altos índices de contaminación, así como planificar escapadas al campo de manera esporádica. Son beneficiosas, dice, para el corazón, los pulmones y la mente.

Además, una dieta saludable y el ejercicio físico son "dos hábitos que contribuyen a reducir el impacto de la contaminación", para lo que también es importante recuperar los productos frescos de la dieta mediterránea.

El uso del transporte público o compartido y, si es posible, la bicicleta para realizar desplazamientos son otros consejos de la especialista del hospital. Permite mantener más actividad física y contribuye a mejorar la calidad del aire.

Consulta aquí más noticias de A Coruña.