Rosana en 'La Voz Kids'
La cantante canaria Rosana, en su silla de 'La Voz Kids'. TELECINCO

La cantante Rosana se incorpora a La Voz Kids en el papel de asesora de Rosario Flores, que es a su vez coach del concurso de Telecinco. A pardir del lunes que viene Rosana se enfrentará a la bonita tarea de acompañar a los pequeños en la preparación de sus canciones, pero también tendrá un difícil trabajo: ayudar a decidir quiénes siguen y quienes abandonan el concurso.

¿Cómo surgió lo de ser asesora de La Voz Kids?
Llegó mi manager un día y me dijo "hacemos La Voz" y yo ni siquiera había podido ver La Voz porque siempre me pillaba fuera de gira, aunque sabía lo que era y lo seguía por redes. Y le dije que iba a hundir el programa porque no iba  ser capaz de quedarme sólo con un niño ni de coña. Pero me dijo que fuera, que iba a estar con Rosario y usó palabras como 'niños' y 'sueños', que para mí son especiales y para allá fuimos.

¿Y qué tal le fue?
Pues la primera en la frente, nada más llegar me dice Rosario: hay cinco niños y tienen que quedarse tres. (Risas). Luego poco a poco te vas atreviendo y van pasando cosas... Tiene una parte muy dulce que es la de encontrar niños que tienen una forma muy especial de compartir música. Te das cuenta de lo grandes que son los artistas que vienen.

¿Y la parte agria?
Es cuando tienes que decir que no a algunos ñiños, pero sabes que tal y como vienen, si siguen formándose, serán grandes estrellas y grandes artistas.

¿Cuál ha sido su consejo para ellos?
Lo que les he dicho a todos es que a mí no me habrían elegido nunca (risas). Que no se coman la cabeza con un momento tan puntual, que en dos minutos es difícil ver lo que son capaces de dar.

¿Qué es el éxito?
El éxito es estar haciendo lo que adoras hacer y que mucha gente te siga. El éxito es estar con los amigos y decir "vamos a la playa" y que a todos les apetezca ir. El éxito es proponer algo que a ti te apetece y que todo el mundo quiera compartirlo.

¿Ha habido química con Rosario? ¿Se conocían de antes?
Nosotras nos conocíamos y yo la admiro y la quiero muchísimo. Es una artistaza muy potente y en directo es una fuera de serio. Así que yo llevaba ese componente de respeto que ella se ha ganado. Y me lo puso muy fácil porque me llevó y me condujo. Al final me tuvo que decir "que ya sé que es la primera vez que vienes, pero que no nos podemos quedar con todos" (risas).

¿Oiremos alguna canción de Rosana en La Voz?
Alguna sonará, conmigo y con los niños también.

¿Y cómo es oír una canción propia en la voz de un niño?
Pues es aprender. Es curioso porque cuando escuchas una canción tuya en la voz de otra persona de repente redescubres tu canción y te das cuenta de frases que cuando yo las compuse y yo las canto no son la misma, tienen otra dimensión. Es magia pura.

¿Se acuerda de la primera canción que compuso de niña?
La hice con ocho años, y la recuerdo pero te mentiría si te dijera que la recuerdo como para cantarla. Por aquel entonces yo no sabía que había hecho una canción yo sabía que había puesto en un papel lo que sentía y que le había puesto música. No sabía que eso era componer.

¿Y cómo era?
Pues era tan larga que cuando se la canté a mi familia aplaudieron ocho veces porque pensaban que se había acabado cuando paraba un segundo, de lo larga que era, te lo juro (risas). Aún la conservo en mi casa de Canarias.

¿Cómo era de niña? ¿Se habría presentado a La Voz?
Creo que no, cuando era pequeña y lo sigo siendo aunque no me crean, muy tímida. Se me quita la timidez cuando empiezo a cantar y veo que la gente sonríe, ahí me da igual todo. Así que creo que no me hubiera presentado por timidez. Pero si me hubiera presentado estoy segura de que no habría pasado.

¿Por qué?
Porque tienes que tener muchas dotes. A los que se presentan a La Voz Kids sólo les queda encontrar su molde, su identidad, pero atravesarnos con su música el alma ya lo hacen.

¿La música es una profesión que recomendaría?
Hay que morir joven lo más tarde posible, así que lo primero es recomendar que nunca se deje de ser niño. Lo que le deseo a todo el mundo en general y a los niños en general es encontrar aquello que amas, porque la vida es más bonita y más fácil incluso en los peores momentos, cuando amas lo que haces.

¿La gente no suele hacerlo?
La gran mayoría de la gente lo hace a la contra y cuando te habla de lo que les encanta se refieren a su hobby, pero precisamente porque les encanta debería ser su profesión.

Pero es una profesión dura porque poca gente vive de ella, ¿no?
Es dura porque es una profesión que tiene muchas profesiones, muchos kilómetros que recorrer, pocas horas de descanso, mucha energía invertida... Pero merece la pena, porque la finalidad es bonita. La música es capaz de reconvertir un espacio en otro diferente.

¿Como cuándo?
En la Super Bowl pasa. Es un mismo sitio, un mismo espacio, la misma gente. Mientras dura el partido el público del estadio está dividido, pero en el descanso, cuando suena la música, están juntos.

¿Qué haría para mejorar esa vida de artista?
La teletransportación, con eso me conformaba (risas). Imagínate cuando tienes que dar un concierto en Chicago y al día siguiente otro en Jerez.

¿Y qué le pondría al futuro de la música para que fuera mejor?
Al futuro de la música y al futuro de todo: la posibilidad de que todo el mundo tuviera su espacio. Ahora es más fácil gracias a internet, porque haces una canción y al segundo de subirla a internet estás en el mundo entero. Antes para dar tu disco a conocer en Australia tenías que ir a Australia, ahora ya no. Aún así, falta exposición de las artes, tendría que abrirse el abanico y dejar espacio a toda la gente joven que llega, porque tienen muchas cosas que decir.

¿Programas como La Voz Kids crean afición, cultura o interés por la música?
Yo creo que sí. Cualquier espacio donde tu pongas música estás creando una conexión inmediata con quien la escucha. La música es como el aire, solo veríamos la falta que nos hace si nos taparan la nariz y la boca.