Sarah Jessica Parker
La actriz Sarah Jessica Parker interpretando a Carrie Bradshaw en la serie 'Sexo en Nueva York'. ARCHIVO

Hablar de Sarah Jessica Parker es hablar de Carrie Bradshaw, la columnista de ficción de la serie Sexo en Nueva York que se convirtió en influencer cuando todavía ni se había acuñado el término.

Aprendimos gracias a ella lo que era un brunch; nos volvimos adictas a los cupcakes; la odiamos porque podía comprar un par de Manolos a la semana y nosotras, no, pero, sobre todo, nos sirvió como termómetro del streetstyle.

Tanto tiempo interpretando al personaje que relanzó su carrera, ha hecho que Parker también haya caido rendida ante el estilazo inconfundible de Carrie y en los outfit de la mujer de Matthew Broderick se nota la impronta fashion del personaje que la ha encasillado para siempre.

La actriz acaba de soplar 53 velas y hemos querido hacer un repaso a sus looks, algunos bastante arriesgados.

¡El vestido que lo comenzó todo!

Sarah Jessica Parker lució un falda de bailarina (ahora icónica) en el primer capítulo de la serie. La directora de vestuario de Sexo en Nueva York, Patricia Field, comentó en una entrevista que descubrió el tutú de 5 euros que luego llevaría Carrie ¡en la papelera de una sala de exposiciones! Tuvo tanto éxito, que se ha convertido en una de las grandes señas de identidad del personaje.

Todo se puede reutilizar

¿Te ha sobrado tela de tapizar el sofá de casa y no sabes qué hacer con ella? Pues nada de bajarla al trastero o tirarla al contenedor de la basura. Hay que reciclar siempre: te haces un bonito vestido con un escote palabra de honor y tiramillas.

Camiseta de algodón y falda de vestir

Las mezclas imposibles fueron una de las especialidades de Carrie. ¿Quién hubiese usado una camiseta de algón de las de hacer deporte con una falda de fiesta? Ella y solo ella. Antes, era ser hortera y, sin embargo, rara es la influencer que no aparece así en un evento.

Happy Birthday 🎂!@sarahjessicaparker #carriebradshaw #sexandthecity

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Tendencia masculina de los 60

El traje a rayas de hombre que llevó más de una vez Carrie recordaba al estilo del deportista Joe DiMaggio (estuvo nueve meses casado con Marilyn Monroe). También lo combinaba con la clásica boina que llevaban en los 60 los repartidores de periódicos.

Ropa interior, a la vista

Los bustier era (y son) una pieza de lencería que siempre se asoció a la cantante Madonna. Sin embargo, Sarah-Carrie Parker apostó por introducir las piezas lenceras como una prenda más de vestir y, tal y como se ve en la imagen, lo combinó con pantalón de terciopelo y torera estridente.

Con un par...

Hay que tener estilo hasta para tirar la basura o comprar el pan. La protagonista de Sexo en Nueva York lo seguía esta norma a raja tabla y no se quitaba los tacones ni para correr una maratón. Pañuelos en la cabeza, otra máxima de Carrie. 

Las Supremes, pero en Manhattan

El estilo navy coordinado de Carrie y Samantha parecía un homenaje mal hecho a las Supremes. Claramente, nunca, nunca, nunca salgas así con una amiga a la que aprecies por la calle.

La camisa de hombre que pasó a ser vestido

Ahora mismo, si entramos en la web de cualquiera de las marcas de moda que se nos venga en la cabeza, seguro que encontramos alguna camisa oversize de corte masculino que se vende como vestido. Carrie usaba las de Mr. Big, pero con un cinturón de Hermés.

La seña de identidad

Comenzó luciéndolas pequeñas, pero cada vez crecieron más y más aquellas flores en las solapas que terminaron por convertirse en un ítem imprescindible para la escritora. Carrie inspiró el hecho de usar flores como accesorios de moda.