Olmos Centenarios de Cabeza Del Buey
Olmos Centenarios de Cabeza Del Buey. EUROPA PRESS

Un alcornoque de la región portuguesa de El Alentejo conocido como 'El Silbador' por los numerosos pájaros que yacen en sus ramas ha sido coronado como el 'Árbol Europeo del Año', por delante de los siete olmos centenarios de Cabeza del Buey, en España, y del 'Viejo de los Bosques de Belgorod', en Rusia.

"Estamos muy felices de llevar el reconocimiento a Portugal (...) Este alcornoque representa una gran contribución para el ecosistema y la lucha contra el cambio climático, además de su contribución a la economía portuguesa", explicó el secretario general de la Unión del Bosque Mediterráneo, Nuno Calado, al recoger el premio en el Parlamento Europeo.

El certamen 'Árbol Europeo del Año', organizado por la Environmental Partnership Association (EPA), premia a los ejemplares con los que las personas han establecido un vínculo afectivo especial y que se han convertido en  merecedores del respeto y admiración de la comunidad.

Con 234 años y un historial de premios a sus espaldas, como el de 'Árbol de interés público' en 1988, y su registro en el Libro Guinness de los Récords como "el alcornoque más grande del mundo", el Silbador portugués ha arrebatado el galardón a los siete olmos de Cabeza de Buey españoles por una diferencia de 4.283 votos.

Plantado en 1783 en la céntrica localidad portuguesa de Águas de Moura, este árbol ha sido descorchado más de veinte veces para contribuir a la industria del corcho, un sector del que el país luso es el primer productor mundial, con el 32% de los alcornoques que existen.

En el concurso han participado 13 árboles de 13 países diferentes, algunos con historias de superación tan sorprendentes como el 'Plátano de sombra' en Dubrovnik (Croacia), que ha sobrevivido a los invasores turcos, al ejército de Napoleón y a las tropas rusas; o 'El superviviente de Zengovárkony', un castaño dulce húngaro que ha pasado un cáncer de corteza, una guerra e incluso un incendio.

Se cumple así la tercera edición de un concurso que el año pasado otorgó el galardón a Jozef, un roble polaco de 650 años de edad que sirvió de refugio a una familia judía durante la Segunda Guerra Mundial.

Segundo premio para los olmos españoles de Cabeza del Buey

El conjunto de los siete olmos centenarios españoles (22.323 votos) está considerado como la última representación de las olmedas urbanas de Extremadura tras sobrevivir a la grafiosis, una enfermedad causada por un hongo que afecta a los olmos dificultándoles la circulación de la savia y que puede causar su muerte. En España ha llegado a acabar con la vida de más de un millón de olmos y a más de mil millones en el mundo.

Declarados árboles singulares por la junta de Extremadura en 2005, estos olmos presiden la ermita del santuario de Nuestra Señora de Belén y están muy vinculados con la romería que allí se celebra cada 27 de septiembre desde 1650.

El municipio pacense de Cabeza del Buey puso en marcha un proyecto en el que, a través de un vídeo grabado por personas del pueblo en el que pedían el apoyo a estos olmos centenarios para el certamen 'Árbol Europeo del Año', pedía a los últimos 18 representantes de España en Eurovisión diesen visivilidad a esta campaña.