Calor
El 2017, entre los años más calurosos de la historia. EUROPA PRESS

El año 2017 fue uno de los tres años más cálidos registrados y el más cálido sin haber sido influenciado por el 'El Niño', un fenómeno climático relacionado con el calentamiento del Pacífico oriental ecuatorial, confirmó la Organización Mundial de la Meteorología (OMM).

El informe, publicado un día antes de la celebración del Día Meteorológico Mundial, informa de que en 2017 se registraron temperaturas medias mundiales de alrededor de 1,1 grados centígrados por encima de los niveles preindustriales.

La temperatura media mundial entre 2013 y 2017 es la más elevada jamás registrada. "En el comienzo de 2018 se mantiene la tendencia de 2017. Las condiciones meteorológicas extremas continúan cobrándose vidas y destruyendo medios de subsistencia", afirmó en un comunicado el secretario general de la OMM, Petteri Taalas.

La temperatura de la superficie del mar a escala mundial en 2017 estuvo ligeramente por debajo de los niveles de 2015 y 2016, pero fue la tercera más cálida de la historia. Así, las capas superiores de los océanos han alcanzado unos niveles máximos sin precedentes.

Además, a lo largo de 2017, la extensión de hielo marino del Ártico en invierno fue la más baja recogida en los registros satelitales. El de la Antártida, por su parte, se ubicó en niveles mínimos jamás registrados. Sin embargo, el manto de hielo de Groenlandia entre septiembre y diciembre de 2017 estuvo cerca de la media. No obstante, la OMM recuerda que desde 2002 el manto de hielo ha perdido cerca de 3,6 billones de toneladas de masa.

En cuanto a los gases de efecto invernadero, las concentraciones de dióxido de carbono en la atmósfera han aumentado de 360 partes por millón a más de 400 y se mantendrán por encima durante varias generaciones.

Las consecuencias humanas del cambio climático

Desde 1980, el riesgo de contraer enfermedades relacionadas con el calor o de fallecer ha aumentado de forma constante. En 2016 los desastres meteorológicos obligaron a 23,5 millones de personas a desplazarse, principalmente por crecidas o tormentas y sobre todo en la región de Asia-Pacífico.

Un año más tarde, en 2017 los fenómenos meteorológicos y climáticos provocaron grandes desastres que, a su vez, han tenido graves repercusiones económicas. La reaseguradora Munich Re evaluó en 320.000 millones de dólares (260.188 millones de euros), la mayor cuantía anual jamás registrada después del ajuste por la inflación.

Las naciones vulnerables se ven especialmente afectadas por los impactos climáticos. El Fondo Monetario Internacional estima que un aumento de 1 grado centígrado de la temperatura podría reducir considerablemente las tasas de crecimiento económico en muchos países de bajos ingresos.