Ejemplar de árbol Lapacho amarillo.
Ejemplar de árbol Lapacho amarillo. Sturm / WIKIMEDIA COMMONS

Greenpeace denunció un sistema generalizado de fraude de varias madereras brasileñas, que, para poder exportar la madera de los Lapachos, especie protegida y de gran valor en el mercado, falsifican inventarios forestales.

El fraude consiste en identificar las especies valiosas o protegidas como árboles indeseables, sobreestimar volúmenes de árboles valiosos, o enumerar especímenes inexistentes.

"En la actualidad, es seguro decir que es casi imposible garantizar si la madera de la Amazonía brasileña se originó a partir de operaciones legales, y mucho menos de operaciones que no violan los derechos humanos o las leyes ambientales", afirmó el activista de Greenpeace Rómulo Batista.

Según el estudio Árboles imaginarios, Destrucción Real, las deficiencias en el proceso de concesión de licencias para los planes de gestión forestal a nivel regional facilitan la tala ilegal de árboles Lapachos. "Brasil necesita urgentemente una regulación forestal", manifestó Batista.

A partir de estos inventarios fraudulentos, las agencias estatales emiten créditos para la recolección y el movimiento de madera no existente. Este dinero es el que emplean después para "cocinar los libros" de los aserraderos que procesan árboles talados ilegalmente de bosques en tierras indígenas o áreas protegidas.

Greenpeace enfatizó en su estudio que los principales estados productores de madera en la Amazonía brasileña -Mato Grosso y Pará- operan sin un sistema integrado de licencias y control forestal, lo que hace que sea más difícil hacer frente a los fraudes.

El alto valor que la madera de Lapacho adquiere en el mercado, en torno a los 2.500 dólares por metro cúbico, hace que sea rentable para los madereros ilegales la penetración profunda en el bosque y la tala indiscriminada, lo que, junto al débil sistema de licencia, está causando graves daños en la Amazonía, apuntó Greenpeace.

EE UU, uno de los países que más madera de áreas de riesgo importa

El informe de la ONG mostró que entre 2013 y 2017 el 77% de los inventarios presentados por los madereros ante las autoridades llegaron a registrar volúmenes de árboles Lapachos por encima de los niveles que la ciencia considera como naturales. En algunos casos, este "súper relleno" alcanzaba hasta 10 veces más de lo que se considera natural.

Desde marzo de 2016 hasta septiembre de 2017, 37 empresas estadounidenses importaron 10.170 metros cúbicos de madera de esta especie de planes de manejo forestal con indicios de ilegalidad, colocando a los Estados Unidos en la lista de países que más importan madera de áreas en riesgo.

Por detrás de Estados Unidos estaba Francia, Portugal, Bélgica y los Países Bajos. En total 11 países de la UE importaron 9.775 metros cúbicos de Lapacho en ese plazo.