"Circulación sin incidencias significativas en estos momentos en todas las líneas". "Debido a una avería los trenes dirección Chamartín no están circulando entre las estaciones de Pinar de las Rozas y Chamartín". "Subsanada la avería en infraestructura en la línea C-5, se recupera paulatinamente la circulación". Mensajes como estos sobre el estado de la circulación del servicio de Cercanías de Madrid son gestionados cada día desde una amplía sala rectangular de no más de 100 metros cuadrados ubicada en pleno corazón de la estación de Atocha, muy cerca de las vías del tren.

Se trata del Centro de Gestión de Cercanías (CGC) de Renfe, que se encarga de supervisar en directo las operaciones ferroviarias que se realizan en la red regional y de informar a los usuarios sobre las posibles incidencias que afectan al normal desarrollo del servicio. Esta labor la realiza en coordinación con otro equipo operativo ubicado en la estación de Chamartín y con Adif, la empresa dependiente del Ministerio de Fomento responsable de las infraestructuras.

"Desde aquí se hace el trabajo oscuro que nadie ve para que desde las cuatro de la mañana ya haya trenes en las vías", explica Magdalena Bodelón, directora de Cercanías Madrid, sobre una red de 92 estaciones en la que se ponen en circulación 1.336 trenes en sus nueve líneas comerciales y que es utilizada por más de 900.000 viajeros de media a diario. En el CGC trabajan unas 50 personas en turnos de mañana, tarde y noche los 365 días del año. Un elemento clave en su trabajo es la enorme pantalla que preside la sala, donde se recrea en tiempo real lo que está ocurriendo en el servicio. Cientos de cámaras permiten, además, controlar la afluencia de viajeros en las estaciones de la red y resolver cualquier problema de seguridad, entre otros.

En el tiempo que 20minutos es testigo del funcionamiento del centro, un tren que iba hacia Embajadores (C-5) debe detenerse por la indisposición de un viajero. "Cuando ocurre cualquier incidencia, desde el CGC hay que valorar lo que sucede, cómo afecta al resto de líneas y cómo solucionarlo en muy pocos minutos", indica Bodelón, quien destaca la importante afectación al servicio que tiene el efecto rebote.

"Un retraso, por ejemplo, por un problema en Atocha repercute en todas las líneas", señala la directora de Cercanías Madrid, que destaca que en la actualidad la puntualidad en el servicio es del 96,06% pese a que en 2017 haya empeorado ligeramente respecto al año anterior. "Entendemos a los ciudadanos cuando se quejan por llegar trade al trabajo o a un examen y les pedimos por ello perdón. Trabajamos para alcanzar el máximo de puntualidad posible", añade. Según datos de Renfe, el año pasado los usuarios del servicio de Cercanías en Madrid pusieron a la operadora unas 25.000 reclamaciones, lo que supone algo más de 68 al día. Estas reclamaciones están relacionadas con los retrasos, el estado de las instalaciones, los trenes...

La red madrileña registró el año pasado un total de 4.224 incidencias, que afectaron a 3.925.926 trayectos con un tiempo de retraso de 141.699 minutos, según consta en un informe de CC OO. El Ministerio de Fomento tiene previsto presentar antes de que acabe mes un plan global de mejora para la red de Cercanías de Madrid 2018-2025 que contempla, entre otras medidas, obras en la accesibilidad de estaciones, mejoras en la frecuencias y la renovación del 60 % de los trenes (hay 276). "El plan de mejora para el servicio de Cercanías que prepara el Ministerio de Fomento está a punto de ser terminado y será ambicioso y muy bueno y adecuado para Madrid", adelanta Magdalena Bodelón, quien rehusa ofrecer más detalles sobre dicho plan, a la espera de que lo presente el titular de Fomento, Íñigo de la Serna.

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